Chico Buarque logra indemnización por insultos de diputado exactor porno

Cobrar el sufrimiento con intereses, como en la canción
La justicia ordenó a Frota pagar indemnización adicional años después del insulto inicial, reflejando una composición de Buarque de 1970.
Mark

¿Por qué un diputado que fue actor pornográfico estaría atacando a Chico Buarque en Twitter? ¿Cuál era el conflicto real?

Mimi

No había un conflicto personal real. Frota atacaba a Buarque y a Caetano Veloso porque eran símbolos culturales asociados con la izquierda, con Lula. Frota llegó a la política como bolsonarista, así que sus insultos eran políticos, no personales.

Luke

Pero espera—Frota después dijo que adoraba a Chico y que habían jugado fútbol juntos. ¿Eso es creíble? ¿Tenemos alguna confirmación de que realmente jugaban juntos?

Mark

Entonces la canción de Buarque de 1970 sobre "cobrar con intereses" fue casi profética en este caso.

Mimi

Exactamente. Y probablemente no fue una coincidencia que el abogado de Buarque pidiera intereses. Fue una forma de hacer que la justicia reflejara lo que Buarque había cantado décadas antes.

Luke

Aunque hay que notar que Buarque escribió esa canción contra la dictadura militar, no contra políticos bolsonaristas. El paralelismo es poético pero no es que Buarque estuviera prediciendo esto.

Mark

¿Frota realmente cambió de posición política, o solo estaba fingiendo?

Mimi

Cambió cuando Bolsonaro lo decepcionó. Pasó de ser un bolsonarista puro a trabajar por el juicio político del presidente, a presentar proyectos para la comunidad LGTBI. Ahora se promociona como defensor de mujeres y niños autistas.

Luke

Eso es un giro notable, pero no sabemos si fue un cambio genuino de convicciones o un cálculo político para mantenerse relevante. Lo que sí sabemos es que sus acciones cambiaron.

Mark

¿Otros músicos brasileños están teniendo que ir a los tribunales también?

Mimi

Sí, es un patrón. Buarque, Gil y Djavan demandaron juntos a una diputada bolsonarista por usar sus canciones sin permiso para un curso antifeminista. Buarque también ha tenido que actuar cuando gobernadores usan su imagen sin consentimiento.

Luke

Eso sugiere que hay un problema más amplio con el respeto a los derechos de imagen y propiedad intelectual de los artistas, no solo insultos personales.

  • En 2017, Frota llamó 'hijo de puta' a Buarque en Twitter y lo acusó de querer robar libremente durante la dictadura, desatando una disputa legal que se prolongaría por años.
  • La justicia condenó al diputado a pagar 50.000 reales por daños morales, pero el equipo legal de Buarque no consideró cerrado el asunto y reclamó intereses por el tiempo transcurrido.
  • En agosto de 2022, un tribunal ordenó a Frota abonar 30.000 reales adicionales, elevando la indemnización total a 80.000 reales, en un fallo que el propio condenado anunció en redes sociales con un tono conciliador.
  • Frota, que ya había sido condenado en 2020 a pagar 60.000 reales a Caetano Veloso por acusaciones de pedofilia, declaró después que 'adora' a Buarque y que han jugado fútbol juntos, como si la batalla legal fuera un simple malentendido.
  • El abogado de Buarque advirtió que el compositor no busca los pleitos, pero que cuando alguien usa su imagen o lo insulta creyendo que no habrá consecuencias, el camino inevitable es la justicia.

En el cruce entre el arte y la política brasileña, la justicia de Río de Janeiro cerró un capítulo que comenzó con un insulto en Twitter: el diputado Alexandre Frota deberá pagar en total 80.000 reales al compositor Chico Buarque por daños morales derivados de palabras lanzadas en 2017. Lo que empezó como un exabrupto político en la era bolsonarista terminó convirtiéndose en una lección sobre las consecuencias duraderas del lenguaje público, con la ironía de que el propio Buarque había anticipado, en una canción de 1970, que cobraría el sufrimiento 'con intereses'.

En 2017, el diputado Alexandre Frota —exactor de cine pornográfico reconvertido en figura del bolsonarismo— insultó a Chico Buarque en Twitter, llamándolo 'hijo de puta' y acusándolo de haber llorado por no poder robar libremente durante la dictadura militar. No imaginó que sus palabras tendrían un costo concreto y prolongado.

La justicia de Río de Janeiro lo condenó a pagar 50.000 reales por daños morales. El pago llegó en agosto de 2021, pero el equipo legal de Buarque presentó un recurso reclamando intereses por el tiempo transcurrido. La referencia era casi literaria: en su canción de 1970 'A pesar de você', Buarque había escrito que cuando llegara el momento, cobraría el sufrimiento 'con intereses'. El tribunal le dio la razón, y en agosto de 2022 ordenó a Frota abonar 30.000 reales adicionales, llevando el total a 80.000 reales.

Frota anunció el pago en Twitter con un mensaje que buscaba cerrar el capítulo, y en una entrevista posterior declaró que adora a Buarque y que han jugado muchos partidos de fútbol juntos, como si la batalla legal fuera apenas un malentendido pasajero. No era su primera condena de este tipo: en 2020 había pagado 60.000 reales a Caetano Veloso por acusarlo de pedofilia.

La trayectoria de Frota ilustra una metamorfosis política llamativa: llegó al Congreso en 2018 como bolsonarista convencido, pero un año después rompió con Bolsonaro, trabajó por su juicio político y comenzó a presentarse como defensor de los derechos LGTBI y de las mujeres. Buarque, en cambio, ha mantenido una postura coherente como referente cultural de la izquierda brasileña.

Este caso no es aislado. Buarque, junto a Gilberto Gil y Djavan, demandó en 2022 a una diputada bolsonarista por usar sus composiciones sin autorización en un curso antifeminista. Su abogado, João Tancredo, resumió la filosofía del compositor: no es que disfrute de los pleitos, sino que cuando alguien ofende o usa su imagen creyendo que no habrá consecuencias, el único camino posible es la justicia.

En 2017, el diputado Alexandre Frota se dirigió a Chico Buarque a través de Twitter con un insulto directo y una acusación política. Llamó "hijo de puta" al cantante y lo acusó de "llorar por no poder robar libremente", una referencia a los años de la dictadura militar brasileña. Frota, un exactor de películas pornográficas que había encontrado una segunda carrera en la política durante el auge bolsonarista, no esperaba que sus palabras tuvieran consecuencias legales duraderas.

La justicia de Río de Janeiro no vio las cosas de la misma manera. Frota fue procesado y condenado a pagar 50.000 reales —aproximadamente 9.600 dólares— por daños morales. El pago se realizó en agosto de 2021, años después de los insultos iniciales. Pero Buarque no consideró que el asunto estuviera cerrado. Su equipo legal presentó un recurso pidiendo que se añadieran intereses a la indemnización original, argumentando que el tiempo transcurrido merecía compensación adicional. La referencia era casi poética: en su canción de 1970 "A pesar de você", Buarque había escrito que cuando llegara el momento, cobraría el sufrimiento "con intereses".

La justicia le dio la razón. A principios de agosto de 2022, el tribunal ordenó a Frota pagar otros 30.000 reales —alrededor de 5.700 dólares— que ya habrían llegado a la cuenta del músico. El total de la indemnización ascendía a 80.000 reales. Frota anunció el pago en Twitter con un mensaje que buscaba cerrar el capítulo: "Respetando la decisión, concluyo esta última fase y paso página de la vida, éxitos para Chico". Buarque no respondió públicamente.

Lo que resultaba desconcertante era el tono que Frota adoptó después. En una entrevista con el portal de noticias UOL, el exactor aseguró que no había ningún conflicto real entre los dos. "Adoro a Chico, soy fan suyo, hemos jugado muchos partidos de fútbol juntos", declaró, como si los insultos públicos y la batalla legal fueran simplemente un malentendido pasajero. Esta no era la primera vez que Frota enfrentaba una condena por daños morales. En 2020, había sido condenado a pagar 60.000 reales —unos 11.500 dólares— a Caetano Veloso por acusarlo de pedofilia, basándose en referencias a la edad de la esposa de Veloso cuando comenzaron su relación.

La trayectoria política de Frota explicaba en parte su obsesión con estos dos gigantes de la música brasileña. Llegó a la Cámara de Diputados en 2018 como un bolsonarista convencido, pero su lealtad fue efímera. Un año después, expresó su desilusión con Jair Bolsonaro y fue expulsado del partido oficialista PSL. Desde entonces, había navegado un cambio político notable: trabajó por el juicio político del presidente, presentó proyectos de ley a favor de la comunidad LGTBI, y ahora se promocionaba en redes sociales como defensor de los derechos de las mujeres y los niños con autismo. Buarque, por su parte, era conocido como uno de los apoyos culturales más consistentes del expresidente Lula da Silva.

La batalla legal entre Buarque y Frota no era un caso aislado. Los grandes nombres de la música brasileña habían recurrido cada vez más a los tribunales para defender su reputación e imagen en los últimos años. En febrero de 2022, Buarque, Gilberto Gil y Djavan demandaron conjuntamente a la diputada bolsonarista Ana Campagnolo por haber utilizado sus composiciones sin autorización para impartir un "curso antifeminista". Buarque también había reaccionado rápidamente cuando el gobernador de Río Grande do Sul, Eduardo Leite, usó su imagen en material publicitario sin consentimiento.

João Tancredo, el abogado que representa a Buarque, explicó la postura del compositor ante estos conflictos. No era que Buarque disfrutara de las batallas judiciales, sino que consideraba que no había alternativa. "La gente usa su imagen o hace ofensas y cree que no va a pasar nada. No puede ser, eso tiene consecuencias", señaló Tancredo. "Chico Buarque no es amigo de los procesos, pero hay veces en que no hay otra salida, y como defendemos con uñas y dientes el Estado Democrático de Derecho, el camino es la Justicia". Mientras tanto, Frota continuaba su carrera política, buscando ahora un escaño en la Asamblea Legislativa del Estado de São Paulo después de cuatro años en la Cámara de Diputados.

La gente usa su imagen o hace ofensas y cree que no va a pasar nada. No puede ser, eso tiene consecuencias. Chico Buarque no es amigo de los procesos, pero hay veces en que no hay otra salida, y como defendemos con uñas y dientes el Estado Democrático de Derecho, el camino es la Justicia
— João Tancredo, abogado de Chico Buarque
Adoro a Chico, soy fan suyo, hemos jugado muchos partidos de fútbol juntos
— Alexandre Frota, en entrevista con UOL
Quieres la nota completa? Lee el original en El País ↗
Contáctanos FAQ