En Ceuta, ciudad fronteriza donde la identidad siempre ha sido un territorio complejo, la tensión acumulada por la llegada masiva de migrantes ha comenzado a volverse contra quienes simplemente comparten una apariencia física con los recién llegados. Una niña de trece años, nacida en la ciudad, fue acosada e insultada en plena manifestación por manifestantes que la confundieron con una invasora. Su historia no es un caso aislado: refleja cómo el miedo colectivo, cuando no encuentra cauce, termina castigando a los inocentes y borrando las diferencias que más importan.
Ceutíes confundidos con migrantes sufren agresiones verbales y físicas en manifestaciones
Una menor de 13 años fue agredida verbalmente y acosada por manifestantes que la confundieron con migrante; otro ciudadano español fue golpeado tras similar confusión de identidad.