Desde los márgenes del mapa europeo, Ceuta vuelve a plantear una pregunta que las democracias modernas no pueden eludir: ¿hasta dónde llega la responsabilidad del Estado con sus territorios más vulnerables? Amplios sectores de la ciudadanía española consideran que el Gobierno ha respondido con medidas insuficientes ante los desafíos acumulados de la ciudad autónoma —migración, seguridad fronteriza, gobernanza territorial—, y esa percepción, cuando se instala en el imaginario colectivo, rara vez se queda en los límites de una sola ciudad. La confianza institucional, ese vínculo silencioso entre