En el enclave español de Ceuta, una ciudad de apenas 80.000 habitantes enclavada en la costa marroquí, cientos de migrantes sin acogida adecuada y residentes agotados comparten un mismo espacio al límite de su resistencia. Las noches en el asentamiento de Loma Colmenar se han llenado de reyertas, agresiones y disparos al aire de la Policía, mientras la ciudad carga sola con el peso de una crisis que es, en esencia, europea y global. Lo que esta historia revela no es solo una emergencia humanitaria, sino la vieja pregunta sobre hasta dónde puede sostenerse la compasión cuando los recursos y la
Ceuta gestiona la emergencia migratoria entre tensiones y demanda de acogida
Cientos de migrantes sin espacios de acogida adecuados, residentes locales bajo presión extrema, reportes de agresiones sexuales y violencia en asentamientos.