En un momento en que la inteligencia artificial redefine los mercados laborales, dos profesionales con formación técnica decidieron tender un puente hacia quienes más lo necesitan: los trabajadores no técnicos de mediana edad que compiten en entornos cada vez más automatizados. CenteIA Education, fundada por Jordi Segura y Armand Pujadó, nació para traducir la complejidad tecnológica en herramientas comprensibles y aplicables, recordándonos que la verdadera democratización de una revolución no ocurre en los laboratorios, sino en las oficinas cotidianas. En su primer año, la iniciativa ha alcan
CenteIA Education: cuando la IA deja de ser técnica para volverse profesional
La barrera ya no es el acceso a la tecnología, sino saber usarla
¿Por qué crees que esta brecha entre la tecnología y su aplicación real es tan importante ahora?
Porque la IA ya no es un experimento de laboratorio. Las empresas necesitan usarla hoy, pero la mayoría de sus empleados no saben cómo. CenteIA vio que nadie estaba hablando con los profesionales de 35 a 65 años en su idioma.
Pero espera. ¿Cuántos de esos 3.300 alumnos realmente están usando la IA en su trabajo después de terminar el programa? El número de formados es impresionante, pero ¿hay datos sobre retención o aplicación real?
Es una pregunta justa. El programa incluye seguimiento personalizado y certificaciones oficiales, así que hay estructura. Pero tienes razón en que la fuente no detalla qué pasa después.
¿Y esos 500.000 en los directos gratuitos? ¿Cuál es la conversión a alumnos de pago?
Ese es el modelo: divulgación abierta primero, luego admisión selectiva. Es una estrategia de embudo, pero los números específicos de conversión no están en la información disponible.
Entonces tenemos cifras de entrada y cifras de salida, pero no mucho sobre el medio. ¿Qué tan riguroso es el programa comparado con una formación universitaria tradicional?
Tiene 36 créditos universitarios reconocidos por la Universidad Europea de Andorra y prepara para certificaciones Microsoft. Eso es validación externa, aunque no es lo mismo que un grado completo.
¿Y la expansión a 32 países? ¿Eso significa que el contenido se adapta a cada mercado o es el mismo programa en todas partes?
La fuente menciona la presencia internacional pero no especifica si hay localización. Probablemente sea una mezcla, pero no está claro.
Siete millones de euros en un año es un número grande. ¿Eso incluye solo formación o también la consultoría y desarrollo tecnológico que mencionan?
Incluye todo el ecosistema. Así que no sabemos exactamente cuánto viene de la educación versus los otros servicios.
¿Cuál es el siguiente paso que realmente importa?
Consolidar que los alumnos realmente usen lo que aprenden. Y expandir a nuevas tecnologías emergentes. Pero el verdadero test es si esto cambia realmente cómo trabajan las personas.
O Pulso
- Millones de profesionales no técnicos sienten la presión de una revolución tecnológica que avanza más rápido que su capacidad de asimilarla, creando una brecha silenciosa pero crítica en el mercado laboral.
- El perfil más vulnerable es preciso: personas de entre 35 y 65 años que dominan su oficio pero no saben cómo integrar la IA en su trabajo diario sin convertirse en programadores.
- CenteIA responde con un modelo híbrido de divulgación abierta y formación estructurada, combinando directos gratuitos masivos con programas de pago selectivos que incluyen créditos universitarios reconocidos.
- En apenas doce meses, la plataforma ha formado a 3.300 alumnos, alcanzado a medio millón de personas en sesiones gratuitas y generado más de siete millones de euros, validando su modelo con datos concretos.
- La expansión a 32 países y la planificación de nuevas verticales tecnológicas señalan que CenteIA no busca ser una solución puntual, sino un referente académico internacional en formación aplicada en IA.
En un momento en que la inteligencia artificial redefine los mercados laborales, dos profesionales con formación técnica decidieron tender un puente hacia quienes más lo necesitan: los trabajadores no técnicos de mediana edad que compiten en entornos cada vez más automatizados. CenteIA Education, fundada por Jordi Segura y Armand Pujadó, nació para traducir la complejidad tecnológica en herramientas comprensibles y aplicables, recordándonos que la verdadera democratización de una revolución no ocurre en los laboratorios, sino en las oficinas cotidianas. En su primer año, la iniciativa ha alcanzado a más de 500.000 personas y superado los siete millones de euros en facturación, convirtiendo la urgencia de adaptarse en una oportunidad concreta de aprendizaje.
La conversación sobre inteligencia artificial suele estar dominada por ingenieros y grandes corporaciones tecnológicas. Sin embargo, el impacto más profundo de esta revolución no ocurre en los laboratorios: sucede en las oficinas, en las pymes, en los equipos que necesitan incorporar la IA a su rutina sin ser especialistas. Ahí existe una brecha menos visible pero más urgente, y fue precisamente esa distancia la que llevó a Jordi Segura y Armand Pujadó a fundar CenteIA Education.
Ambos fundadores tienen formación técnica en inteligencia artificial y automatización, pero su motivación fue traducir esa complejidad en herramientas accesibles para quienes más las necesitan. Su público objetivo es muy específico: profesionales de entre 35 y 65 años que no crecieron en entornos digitales pero que hoy compiten en mercados profundamente automatizados. El objetivo no es formar programadores, sino enseñar a interactuar con modelos de texto e imagen, con herramientas de automatización, y convertir la IA en algo productivo dentro de cada profesión.
El programa opera completamente en línea, combinando contenido estructurado, sesiones en directo y seguimiento personalizado. Ofrece 36 créditos universitarios reconocidos por la Universidad Europea de Andorra y prepara a los alumnos para certificaciones como Microsoft Azure AI Fundamentals. Su modelo de crecimiento parte de la divulgación abierta —directos gratuitos que han alcanzado a más de 500.000 personas— seguida de un proceso de admisión selectiva para los programas de pago.
En poco más de un año, CenteIA ha formado a más de 3.300 alumnos en su programa profesional y ha superado los siete millones de euros de facturación. La siguiente fase apunta a consolidar su presencia internacional —ya cuenta con alumnos en más de 32 países— y a ampliar su oferta hacia nuevas verticales tecnológicas. La pregunta de fondo sigue siendo la misma: quién aprende a incorporar la inteligencia artificial en su trabajo diario y quién se queda observando el cambio desde la distancia.
La conversación sobre inteligencia artificial casi siempre la dominan ingenieros y grandes empresas tecnológicas. Pero el verdadero impacto de esta revolución no está ocurriendo en los laboratorios. Está sucediendo en las oficinas, en las pequeñas y medianas empresas, en los equipos que necesitan incorporar la IA a su trabajo cotidiano sin ser especialistas técnicos. Ahí existe una brecha menos visible pero más urgente: la de profesionales que saben que deben adaptarse pero no tienen claro cómo hacerlo.
Jordi Segura y Armand Pujadó detectaron ese punto de fricción y decidieron actuar. Ambos tienen formación técnica en inteligencia artificial y automatización, pero lo que los movió a crear CenteIA Education fue precisamente la distancia creciente entre lo que la tecnología puede hacer y lo que los profesionales no técnicos realmente necesitan aprender. No se trata de una escuela de programación al uso. Su propósito es traducir la complejidad técnica en herramientas que cualquiera pueda comprender y aplicar en su sector.
El público objetivo es muy específico: profesionales entre 35 y 65 años que no crecieron en entornos digitales pero que hoy compiten en mercados profundamente automatizados. Para ellos, el acceso a la tecnología ya no es el problema. El verdadero desafío es aprender a usarla con criterio. No se trata de formar programadores, sino de enseñar a interactuar con modelos de texto, de imagen, con herramientas de automatización, y convertir la inteligencia artificial en algo productivo dentro de cada profesión.
El programa funciona completamente en línea, combinando contenido estructurado con sesiones en directo y seguimiento personalizado. Las herramientas evolucionan con rapidez, así que mantener el temario actualizado es casi una obligación. Pero lo que realmente distingue el enfoque es el énfasis en la aplicación práctica y en el apoyo individualizado a cada alumno. A nivel institucional, el programa ofrece 36 créditos universitarios reconocidos por la Universidad Europea de Andorra y prepara a los estudiantes para certificaciones oficiales como Microsoft Azure AI Fundamentals. La institución también mantiene acuerdos con empresas tecnológicas y entidades educativas que refuerzan su credibilidad académica.
En poco más de un año, CenteIA ha formado a más de 3.300 alumnos en su programa profesional. Pero el alcance es mucho más amplio: sus directos formativos gratuitos han llegado a más de 500.000 personas. El ecosistema completo —que integra formación, consultoría y desarrollo tecnológico— ha superado los siete millones de euros de facturación en sus primeros doce meses. Este crecimiento se ha impulsado mediante un modelo de divulgación abierta seguido de un proceso de admisión selectiva para los programas de pago.
La siguiente fase es consolidar la presencia internacional. CenteIA ya tiene alumnos en más de 32 países, y la empresa planea ampliar su oferta hacia nuevas verticales vinculadas a tecnologías emergentes. Porque más allá de cualquier discurso sobre el futuro, la pregunta es más concreta y más urgente: quién aprende a incorporar la inteligencia artificial en su trabajo diario y quién se queda observando el cambio desde la distancia.
Citações Notáveis
El impacto real de esta revolución no se está produciendo en los laboratorios: está sucediendo en los despachos, las pymes y los equipos que necesitan integrar la IA en su trabajo diario— Concepto central de CenteIA Education