En el mercado argentino, la inteligencia artificial no es solo una promesa tecnológica sino una oportunidad concreta de inversión a través de Cedears. Expertos del sector proponen una cartera que recorre toda la cadena de valor del fenómeno: desde los fabricantes de chips y las máquinas que los producen, hasta las empresas que generan la electricidad que los alimenta. La estrategia refleja una convicción más profunda: que el boom de la IA no depende de un solo ganador, sino de un ecosistema entero que ya está en movimiento.