En la España de hoy, quienes trabajan por cuenta propia y dependen del automóvil para ganarse la vida enfrentan una erosión silenciosa pero constante de sus márgenes: el precio del combustible les cuesta entre 100 y 200 euros más al mes, una carga que las grandes empresas pueden repartir pero que el autónomo absorbe en solitario. Organizaciones como CEAT elevan su voz ante el Gobierno, recordando que la viabilidad de miles de pequeños negocios independientes no es un asunto menor, sino el tejido vivo de la economía española.
CEAT reclama rebajas fiscales al carburante para autónomos afectados por la escalada de precios
Los autónomos enfrentan presión económica significativa con incrementos mensuales de hasta 200 euros en gastos de combustible.