En las horas nocturnas del lunes, cazas de la Alianza Atlántica derribaron un dron sobre territorio lituano —aeronave que, según fuentes preliminares, partió desde Bielorrusia y avanzaba hacia el oeste antes de caer en zona rural junto al lago de Kaunas. El presidente Gitanas Nauseda lo confirmó como un acto de defensa necesaria en un momento en que Rusia intensifica su presión sobre Ucrania y los cielos bálticos se convierten en escenario de una tensión que va mucho más allá de sus fronteras. Este episodio, el segundo de su tipo en los Estados bálticos desde 2022, recuerda que la soberanía de