En las costas de Luisiana, donde el delta cede paso a la industria, Caturus ha anunciado una expansión que duplicará la capacidad de su planta Commonwealth LNG, sumando cinco nuevos trenes de licuefacción a los seis ya en construcción. La decisión, tomada apenas cuatro meses después de formalizar la inversión inicial, refleja la confianza de los mercados globales en el gas natural licuado como puente energético de la próxima década. Con socios que van desde fondos de pensiones canadienses hasta gigantes del comercio de materias primas, este proyecto encarna la apuesta colectiva de una era por