Cataluña en alerta naranja: suspensión de clases y caos ferroviario por temporal

Miles de viajeros afectados por retrasos ferroviarios; población de cinco comarcas restringida en movilidad y servicios esenciales limitados.
El peligro bajó, pero los tornados aún acechaban
Mientras Cataluña veía mejorar la intensidad del temporal, nuevos avisos de fenómenos violentos se emitían para otras regiones.
Mark

¿Cuánta gente realmente quedó atrapada en los trenes cuando empezó todo esto?

Mimi

Casi 7.000 viajeros en 21 trenes diferentes, con retrasos promedio de 35 minutos. Pero lo que más afectó fue la línea Madrid-Barcelona, que cortaron completamente durante dos horas.

Luke

¿Esos números de viajeros son del operador ferroviario o es una estimación? Porque 7.000 en 21 trenes son unos 330 por tren, lo que parece bajo para una mañana de miércoles.

Mimi

Son cifras que facilitaron esta mañana, probablemente de Renfe o del operador. Tienes razón en cuestionarlo, pero es lo que se reportó oficialmente.

Mark

¿Y la gente en las cinco comarcas restringidas? ¿Cuánta población estamos hablando?

Mimi

La fuente no da números de población, solo que cinco comarcas estaban bajo medidas extraordinarias hasta las cinco de la tarde.

Luke

Eso es un agujero importante. Sabemos que afectó a miles de viajeros ferroviarios, pero no sabemos cuántas personas en total estaban bajo restricciones de movilidad.

Mimi

Cierto. Lo que sí sabemos es que suspendieron clases, servicios no urgentes, actividades deportivas. Era una restricción bastante completa.

Mark

¿Y el nivel de peligro bajó realmente o solo fue un cambio de categoría?

Mimi

Bajó de 5 sobre 6 a 4 sobre 6, según la consellera Parlon. Pero al mismo tiempo emitieron nuevos avisos de tornados y granizo para otras zonas.

Luke

Eso es lo interesante: mejora en algunas partes, pero empeoramiento potencial en otras. No es una historia de resolución simple.

Mark

¿Qué pasó después de las cinco de la tarde? ¿Se levantaron las restricciones?

Mimi

La fuente termina en la mañana, así que no sabemos qué pasó después.

Luke

Exacto. Tenemos un corte temporal. Sabemos lo que pasó hasta las once de la mañana, pero no el resultado final del día.

  • 21 trenes y 6.987 viajeros afectados con retrasos medios de 35 minutos
  • Alta velocidad Madrid-Barcelona interrumpida dos horas para reparar catenaria en Sant Vicenç dels Horts
  • Cinco comarcas bajo medidas extraordinarias hasta las 17:00: suspensión de clases, actividades deportivas y servicios no urgentes
  • Nivel de peligro bajó de 5 a 4 sobre 6, pero avisos de granizo, tornados y rachas de 90 km/h en Alt Empordà, Garrotxa y Pla de l'Estany

21 trenes y 6.987 viajeros afectados con retrasos medios de 35 minutos; la alta velocidad Madrid-Barcelona interrumpida dos horas para reparaciones. Cinco comarcas bajo medidas extraordinarias: suspensión de clases, actividades deportivas y servicios no urgentes; solo desplazamientos esenciales permitidos.

Un temporal con alerta naranja afecta Cataluña el 9 de septiembre, causando suspensión de clases, retrasos ferroviarios de hasta una hora y restricciones de movilidad en cinco comarcas hasta las 17:00 horas.

Cataluña amanecía el miércoles 9 de septiembre bajo alerta naranja, con un temporal que había comenzado a desplegar sus consecencias antes de que muchos salieran de casa. La Generalitat mantenía activado el plan INUNCAT, su protocolo de respuesta ante inundaciones, mientras cinco comarcas —Baix Llobregat, Vallès Occidental, Garraf, Alt Penedès y Baix Penedès— quedaban sometidas a restricciones extraordinarias que se extenderían hasta las cinco de la tarde.

La red ferroviaria catalana fue uno de los primeros espacios donde el temporal mostró su alcance. Hasta las once de la mañana, 21 trenes ya acumulaban retrasos medios de 35 minutos, afectando a casi 7.000 viajeros. Los servicios entre Barcelona y Valencia registraban demoras cercanas a la hora, mientras que la línea de alta velocidad Madrid-Barcelona sufrió un corte más grave: una avería en la catenaria en Sant Vicenç dels Horts, provocada directamente por el temporal, obligó a los operadores a interrumpir completamente la circulación durante dos horas a partir de las once para reparar los daños. Hasta ese momento, el tráfico había circulado por vía única, generando retrasos que amenazaban con crecer. La decisión de cortar completamente la línea buscaba evitar que las demoras se multiplicaran mientras se realizaban las reparaciones.

Más allá de los trenes, las medidas de restricción tocaban la vida cotidiana de millones de personas. Las clases en colegios y universidades fueron suspendidas. Las actividades deportivas al aire libre quedaron canceladas. Los servicios sociales no esenciales cerraron. La actividad sanitaria no urgente fue aplazada. Se pidió a la población que evitara desplazamientos que no fueran imprescindibles y que priorizara el teletrabajo siempre que fuera posible. Solo los movimientos por fuerza mayor y los vinculados a servicios esenciales quedaban exentos de estas restricciones.

A media mañana, la consellera de Interior, Núria Parlon, ofreció un primer signo de alivio: el fenómeno estaba perdiendo intensidad. El nivel de peligro había bajado de 5 sobre 6 a 4 sobre 6. La situación meteorológica presentaba una evolución favorable respecto a las primeras horas. Sin embargo, esta mejoría no significaba que el riesgo hubiera desaparecido. Protecció Civil mantenía sus peticiones de prudencia y acababa de lanzar un nuevo aviso de tiempo violento para tres zonas específicas: Alt Empordà, Garrotxa y Pla de l'Estany. En esas comarcas, durante las horas siguientes podían producirse granizadas superiores a dos centímetros, rachas de viento que superaban los 90 kilómetros por hora, reventones e incluso tornados.

La jornada había dejado ya lluvias torrenciales en algunos puntos de la región, problemas en los servicios de Rodalies y afectaciones en el aeropuerto de Barcelona. El temporal no era un evento aislado sino un episodio de lluvias intensas y tormentas que se extendía a lo largo de varias horas, con diferentes zonas experimentando diferentes grados de severidad. Mientras algunas comarcas veían cómo el peligro bajaba de nivel, otras recibían avisos de fenómenos aún más violentos. La restricción de movilidad en cinco comarcas seguiría vigente hasta las cinco de la tarde, momento en el que se esperaba que la situación mejorara lo suficiente como para permitir que la vida normal regresara.

El fenómeno va perdiendo intensidad y el nivel de peligro ha bajado de 5 sobre 6 a 4 sobre 6
— Núria Parlon, consellera de Interior
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