En una democracia, la tensión entre el poder ejecutivo y la prensa libre no es un accidente, sino una prueba constitutiva. El presidente Trump revocó las acreditaciones de CNN, MS NOW y Politico en la Casa Blanca, acusándolos de difundir falsedades, y advirtió que otros medios podrían correr la misma suerte. Lo que ocurrió un sábado por la mañana frente a las puertas del recinto presidencial es, en el fondo, una pregunta antigua: ¿quién tiene el derecho de decidir qué se cuenta y quién puede contarlo?