La minera Mogote Cortado instaló un portón en febrero de 2019 bloqueando el único camino hacia Casa Bamba, obligando a habitantes y turistas a solicitar permiso o usar peligrosas vías de tren. El pueblo forma parte de una reserva hídrica protegida desde 2001 cuya agua abastece a la mitad de Córdoba capital, y contiene restos arqueológicos precolombinos que también requieren protección.
Casa Bamba: pueblo argentino bloqueado por minera que instaló portón en único acceso
Es un régimen de presidio inaceptable. Nos han convertido en los reos del pueblo
¿Por qué una empresa minera tiene el poder de bloquear el único acceso a un pueblo?
Porque la tierra donde está el camino es propiedad privada de la empresa. Mogote Cortado la controla, y mientras espera la autorización para abrir la cantera, simplemente cierra el paso. Es un ejercicio de poder sobre gente que no tiene otra opción.
¿Y el gobierno no puede obligarlos a abrir el camino?
Ese es el punto. Hay una reserva natural declarada desde 2001, hay leyes de bosques nativos, hay agua que abastece a media provincia. Pero la normativa no está reglamentada. Es un vacío legal que la empresa aprovecha.
¿Qué pasó durante los incendios?
Fue el momento más brutal. Ancianos y discapacitados tuvieron que ser evacuados caminando sobre los rieles del tren, en medio del fuego. Eso mostró que el portón no es solo un inconveniente: es un peligro real para la vida.
¿El puente que construyeron resuelve algo?
Resuelve el cruce del río, pero no el problema real. Los vecinos siguen sin poder pasar por el portón. Es como poner una curita en una herida abierta.
¿Qué quieren los vecinos?
Dos cosas: que abran el camino y que protejan el ambiente. No es negociable. Es su derecho a vivir en paz y a transitar libremente por su propio pueblo.
The Pulse
- Minera Mogote Cortado instaló portón en febrero de 2019 bloqueando único acceso a Casa Bamba
- Pueblo de 60 habitantes en reserva hídrica protegida desde 2001 que abastece agua a mitad de Córdoba
- Vecinos deben caminar 2 kilómetros por peligrosas vías de ferrocarril para llegar a sus casas
- Durante incendios de agosto de 2020, ancianos y discapacitados fueron evacuados por rieles del tren
La minera Mogote Cortado instaló un portón en febrero de 2019 bloqueando el único camino hacia Casa Bamba, obligando a habitantes y turistas a solicitar permiso o usar peligrosas vías de tren. El pueblo forma parte de una reserva hídrica protegida desde 2001 cuya agua abastece a la mitad de Córdoba capital, y contiene restos arqueológicos precolombinos que también requieren protección.
Casa Bamba, localidad de 60 habitantes en Córdoba, quedó aislada tras instalar una empresa minera un portón en su único acceso. Los vecinos deben solicitar permiso para entrar o transitar por vías de ferrocarril, poniendo en riesgo sus vidas.
En las sierras de Córdoba, Argentina, existe un pueblo de apenas sesenta habitantes llamado Casa Bamba que durante dos años ha estado efectivamente aislado del mundo. Un portón de piedra y metal cierra el kilómetro 16 y medio de la ruta E-55, el único camino que conecta la localidad con el exterior. Un cartel rojo sobre fondo blanco advierte: "Prohibido el paso. Propiedad privada". Del otro lado de esa barrera está la minera Mogote Cortado, una empresa que muele piedras para extraer minerales y que aguarda autorización provincial para abrir una cantera en el sitio.
En febrero de 2019, las diecisiete familias que viven en Casa Bamba descubrieron que para ir al trabajo, a la escuela, a comprar comida o simplemente regresar a casa, necesitaban solicitar permiso a un agente de la empresa. Debían mostrar documentos que probaran que eran residentes del lugar. Lo que comenzó como un filtro para evitar que llegaran turistas —la principal fuente de ingresos del pueblo durante un siglo— se convirtió en una restricción total. Ni los visitantes, ni los amigos y familiares de los vecinos, ni los propios pobladores podían pasar sin autorización.
Silvia Flamini, docente y miembro de la Asamblea por la Reserva Bamba, explica que desde entonces los habitantes han tenido que caminar dos kilómetros por las vías del ferrocarril para llegar a sus casas. Es un trayecto peligroso: el camino está lleno de curvas cerradas, y el tren aparece sin advertencia. "No tenés cómo hacerte a un lado", dice Flamini. "Implica un peligro terrible para cualquiera". La otra opción es tomar el tren de las Sierras y bajar en la estación Casa Bamba, una solución que no resuelve el problema fundamental de la libertad de movimiento.
En agosto de 2020, cuando incendios forestales arrasaron trescientas mil hectáreas de la provincia, los vecinos de Casa Bamba quedaron atrapados entre el río, la sierra y las llamas que se acercaban. Fueron evacuados por las vías del ferrocarril: ancianos, discapacitados, familias enteras caminando sobre los rieles en medio del caos. El fuego no llegó a quemar las casas, pero estuvo cerca. Después de esa experiencia, los vecinos instalaron un campamento permanente en el lugar para reclamar la apertura del camino. Llevan más de cinco meses allí.
Gracias a la presencia de los activistas, la municipalidad de La Calera construyó un puente peatonal que cruza el río Suquía y conecta el pueblo con la ruta E-55. Pero el puente no resuelve nada: una vez que los vecinos lo cruzan, se encuentran nuevamente con el portón cerrado. El intendente Rodrigo Rufeil, según Flamini, intenta "tapar la realidad" con esta construcción. "Hay un problema resuelto pero no es el básico, que es la libertad de tránsito y el derecho a vivir en un ambiente sano", afirma.
El conflicto tiene dimensiones que van más allá del acceso. Casa Bamba forma parte de la Reserva Hídrica y Recreativa Natural Bamba, protegida desde 2001. Del río Suquía, que corre junto al camino bloqueado, se extrae el agua que consume la mitad de la ciudad de Córdoba. Una cantera en ese sitio representaría un riesgo de contaminación para millones de personas. Además, en la zona se han encontrado restos arqueológicos precolombinos que también merecen protección. La empresa Mogote Cortado, propiedad de Pablo Gigli, Roberto Camarasa y Esteban Camarasa, podría abrir otro camino, pero la zona está protegida por la ley de bosques nativos, una normativa que aún no ha sido reglamentada.
La Asamblea vecinal ha demandado tanto al municipio como a la empresa y ha presentado decenas de denuncias por daños ambientales: movimientos de suelo sin autorización, modificación de la rivera con piedras gigantes arrojadas sobre las orillas. Mientras tanto, el panorama económico de la región ha cambiado. El turismo en las Sierras Chicas ha desplazado a la minería como actividad principal. Otros proyectos mineros en la zona aguardan autorización, pero la presión social es cada vez mayor. Los vecinos de Casa Bamba tienen un objetivo claro: que se abra el camino y que se preserve el derecho a vivir en un ambiente sano. Por ahora, siguen atrapados.
Notable Quotes
No tenés cómo hacerte a un lado, el camino está lleno de curvas y contracurvas y al tren no lo ves hasta que lo tenés encima. Implica un peligro terrible para cualquiera— Silvia Flamini, docente y miembro de la Asamblea por la Reserva Bamba
Hay un problema resuelto pero no es el básico, que es la libertad de tránsito y el derecho a vivir en un ambiente sano— Silvia Flamini, sobre la construcción del puente peatonal