En el ciclo eterno entre el amor y la responsabilidad, Carolina Cruz eligió responder con honestidad lo que muchos prefieren esquivar: que el presente pertenece a sus hijos, y el futuro, a la incertidumbre. La presentadora colombiana, consultada en Instagram sobre una posible convivencia con su pareja Jamil Farah, no cerró ninguna puerta, sino que simplemente señaló cuál está abierta hoy. Es la historia antigua de quien, habiendo rehecho su vida, descubre que rehacer no significa apresurar.