En el umbral de una nueva administración, Keiko Fujimori ha confiado la conducción de la política exterior peruana a Carlos Espá, un abogado limeño de 65 años cuya experiencia más cercana a la diplomacia fue dirigir comunicaciones en la Embajada estadounidense durante quince años. La elección revela una apuesta por perfiles no convencionales en un momento en que Perú busca recomponer sus vínculos regionales, aunque plantea interrogantes sobre la capacidad de adaptación que exige un cargo donde cada palabra cargada de historia puede alterar el equilibrio entre naciones.