En el corazón de la cadena agroexportadora argentina, una planta de acopio de granos volvió a encenderse tras más de dos meses de silencio forzado, pero lo hizo sin haber curado la herida que la apagó. Treinta transportistas que se atrevieron a denunciar cobros irregulares siguen apartados de su trabajo, y la multinacional que los necesita reconoce, con honestidad incómoda, que reabrir no es lo mismo que resolver. Lo que ocurre en Arribeños no es solo un conflicto laboral: es el reflejo de cómo el poder informal puede desplazar a quienes desafían sus reglas.
Cargill reabre planta tras cierre de dos meses, pero el conflicto con fleteros escala hacia los puertos
Treinta transportistas fueron apartados de sus operaciones laborales en la planta de Cargill tras denunciar presuntos cobros irregulares de comisiones.