Desde los laboratorios de la Universitat Rovira i Virgili llega una advertencia que la humanidad ha tardado siglos en formular con precisión científica: no todos los alimentos que llamamos iguales lo son. Un estudio riguroso sobre más de siete mil personas revela que quienes eligen carbohidratos de mayor calidad —fibra, legumbres, cereales integrales— reducen drásticamente su riesgo de morir por cáncer, recordándonos que cada elección en la mesa es, en silencio, una elección sobre el tiempo que nos queda.