En las calles de la zona oeste de Mar del Plata, la justicia alcanzó a un hombre que llevaba semanas eludiéndola. Leonel Gonzalo Nahuel Díaz, de 27 años, fue hallado escondido bajo una cama tras una persecución vehicular que comenzó cuando los agentes lo reconocieron caminando por la vía pública. El episodio reveló, además, que el auto en el que intentó huir había sido robado a mano armada a una mujer semanas antes, convirtiendo una captura en la confluencia de al menos dos historias de violencia y pérdida.
Capturan en Mar del Plata a hombre buscado por robo que se escondió bajo una cama
Encontraron al hombre escondido debajo de una cama, donde fue reducido y esposado.
¿Cómo es que un hombre buscado por la justicia termina escondiéndose bajo una cama? ¿No hay lugares mejores para huir?
Cuando la adrenalina baja y te das cuenta de que no tienes salida, los lugares mejores desaparecen. Entró a una casa que no conocía, con la policía pisándole los talones. Una cama es lo primero que ves.
¿Qué tan coordinada fue la operación policial? ¿Fue suerte que lo encontraran?
No fue suerte. Tenían su rostro identificado, sabían dónde buscarlo. Lo que cambió fue que lo vieron caminando por la calle ese miércoles. Eso fue el punto de quiebre.
Y el auto robado, ¿qué rol jugó en todo esto?
Fue lo que lo delató completamente. Sin el auto, quizás solo enfrentaba el robo de Azul. Pero conducir un vehículo robado, con patente falsa, eso le sumó encubrimiento. El auto lo conectó con la mujer asaltada a mano armada.
¿Qué pasó con el otro hombre, el que estaba en el auto?
Desapareció en la zona cuando bajaron del vehículo. Sigue prófugo. La policía no lo identificó en el momento. Díaz quedó solo.
¿Cómo se siente una mujer después de ser asaltada a mano armada por su auto?
Recuperó el vehículo, pero eso no borra lo que pasó. Dos hombres en una moto, armados, amenazándola mientras ella solo quería hacer compras. Eso no se olvida.
Der Puls
- Díaz llevaba meses con orden de captura por robo agravado y había logrado esquivar incluso un allanamiento previo realizado por investigadores venidos desde Azul.
- Al ser reconocido en la calle, huyó en un Toyota Yaris con otro hombre, desatando una persecución por varias arterias de la ciudad que movilizó múltiples móviles policiales.
- La fuga terminó en el interior de una vivienda ajena: los agentes lo encontraron acorralado debajo de una cama, donde fue reducido y detenido.
- El vehículo abandonado resultó ser el mismo que dos hombres armados en motocicleta le habían arrebatado a una mujer de 53 años apenas dos semanas antes, añadiendo un cargo de encubrimiento a su situación procesal.
- Díaz enfrenta ahora dos expedientes simultáneos y permanece detenido en la Unidad Penal Nº 44 de Batán, mientras su acompañante en la fuga sigue prófugo y la investigación del asalto original continúa abierta.
En las calles de la zona oeste de Mar del Plata, la justicia alcanzó a un hombre que llevaba semanas eludiéndola. Leonel Gonzalo Nahuel Díaz, de 27 años, fue hallado escondido bajo una cama tras una persecución vehicular que comenzó cuando los agentes lo reconocieron caminando por la vía pública. El episodio reveló, además, que el auto en el que intentó huir había sido robado a mano armada a una mujer semanas antes, convirtiendo una captura en la confluencia de al menos dos historias de violencia y pérdida.
La tarde del miércoles, agentes del Gabinete de Robos Calificados a Viviendas realizaban recorridas preventivas en la zona oeste de Mar del Plata cuando reconocieron a Leonel Gonzalo Nahuel Díaz caminando por la intersección de French y 180. Díaz tenía orden de captura de un juzgado de Azul por un robo agravado cometido en Benito Juárez en abril, y días antes había logrado evadir un allanamiento. Esta vez no tuvo tiempo de desaparecer.
Al verse identificado, corrió hacia un Toyota Yaris donde lo esperaba otro hombre y ambos escaparon a toda velocidad. La persecución se extendió por varias calles hasta Rivadavia al 10.000, donde abandonaron el auto y huyeron a pie. El acompañante logró perderse en la zona; Díaz entró a una vivienda cercana. Con autorización judicial, los policías tocaron la puerta, la propietaria los dejó pasar y la búsqueda fue breve: estaba escondido bajo una cama.
Lo que parecía ser una detención por un expediente abierto se volvió más compleja al revisar el vehículo abandonado. Aunque llevaba una patente de otro auto similar, el número de chasis lo delató: era robado. Había sido sustraído el 27 de junio a una mujer de 53 años que descendió de su Toyota Yaris para hacer compras en la zona de 3 de Febrero, cuando dos hombres armados en motocicleta la amenazaron y se lo llevaron. Dentro del auto recuperado había documentación de la víctima, herramientas y una tercera placa patente.
El fiscal de Flagrancia Leandro Arévalo imputó a Díaz por encubrimiento, sumándolo al cargo previo de robo agravado. Ahora enfrenta dos expedientes y permanece alojado en la Unidad Penal Nº 44 de Batán. La mujer asaltada recuperó su vehículo, pero la investigación sobre los dos hombres en la motocicleta sigue abierta, al igual que la búsqueda del acompañante que logró escapar.
La tarde del miércoles pasado, la zona oeste de Mar del Plata se convirtió en escenario de una persecución que terminó de la manera menos heroica posible: con un hombre de 27 años acorralado bajo una cama, esperando a que lo encontraran. Leonel Gonzalo Nahuel Díaz llevaba semanas siendo buscado por la justicia. Un juzgado de Azul había ordenado su captura por un robo agravado cometido en Benito Juárez el 18 de abril, pero hasta ese miércoles, los investigadores no habían logrado localizarlo. Días antes, efectivos de la Delegación Departamental de Investigaciones de Azul habían viajado a Mar del Plata para allanarlo, pero la búsqueda no dio resultado. Esta vez, el rostro de Díaz ya estaba identificado en los registros policiales.
Los agentes del Gabinete de Robos Calificados a Viviendas estaban realizando recorridas preventivas en el marco de operativos contra delitos automotores cuando, en la intersección de French y 180, lo vieron caminando por la calle. Díaz reaccionó al instante. Corrió hacia un Toyota Yaris que lo esperaba con otro hombre adentro y ambos aceleraron a toda velocidad. Lo que comenzó como una fuga en automóvil se transformó en una persecución que atravesó varias calles de la ciudad, con móviles del Comando de Patrullas uniéndose a la búsqueda. La carrera terminó en Rivadavia al 10.000, donde los dos ocupantes abandonaron el vehículo y continuaron corriendo a pie. El acompañante logró desaparecer en la zona. Díaz, en cambio, entró a una vivienda cercana.
Los policías tocaron la puerta con autorización judicial para revisar la casa. La propietaria los dejó entrar. La búsqueda fue breve. En uno de los dormitorios, debajo de una cama, encontraron al hombre que habían perseguido durante minutos por las calles. Fue reducido, esposado y detenido. Lo que parecía ser una simple fuga se complicó cuando los investigadores revisaron el Toyota Yaris abandonado. La patente que llevaba correspondía legalmente a otro vehículo similar, pero el número de chasis reveló la verdad: el auto era robado.
El vehículo había sido sustraído el 27 de junio, apenas dos semanas antes de la detención de Díaz. El robo ocurrió en la zona de 3 de Febrero al 5700, durante un asalto a mano armada. Una mujer de 53 años había descendido de su Toyota Yaris para hacer compras cuando dos hombres armados en una motocicleta la sorprendieron. La amenazaron y se llevaron el auto. Dentro del vehículo recuperado, la policía encontró la documentación original de la víctima, herramientas y una tercera placa patente. Todo fue secuestrado para análisis.
La confirmación de que el auto era robado llevó al fiscal de Flagrancia Leandro Arévalo a imputar a Díaz no solo por el robo agravado de Azul, sino también por encubrimiento. Ahora enfrenta dos expedientes simultáneamente. Permanece alojado en la Unidad Penal Nº 44 de Batán, a disposición tanto del caso de Benito Juárez como de la nueva investigación abierta en Mar del Plata. Su acompañante en la fuga sigue siendo buscado. La mujer que fue asaltada a mano armada hace poco más de una semana recuperó su vehículo, aunque la investigación sobre los dos hombres en la motocicleta continúa abierta.
Bemerkenswerte Zitate
Fue hallado oculto debajo de una cama, en uno de los dormitorios de la casa revisada con autorización de la propietaria.— Informe policial
Una mujer de 53 años descendió de su Toyota Yaris para realizar compras y fue sorprendida por dos hombres armados a bordo de una motocicleta, quienes la amenazaron y se llevaron el vehículo.— Relato del asalto del 27 de junio