En las instituciones del Estado, los períodos de transición revelan con frecuencia las grietas donde el poder opera sin vigilancia. La Cancillería colombiana cerró uno de esos capítulos al desvincular formalmente a Eliana Paola Salguero Beltrán, exdirectora de Talento Humano, mediante resolución oficial, luego de que denuncias de clientelismo y cuotas burocráticas —documentadas previamente por esta revista— quedaran sin respuesta durante el vacío de supervisión que acompañó el cambio de gobierno. La decisión, más que un acto administrativo rutinario, es una señal sobre los límites que la nueva