A orillas del lago Adams, en Columbia Británica, un campista confundió con una chancla lo que resultó ser un diente de mastodonte de entre 75.000 y 125.000 años de antigüedad, apenas el tercer resto documentado de este animal en toda la provincia. El hallazgo, identificado por paleontólogos del Royal B.C. Museum, nos recuerda que el pasado profundo de la Tierra aguarda, silencioso, en los lugares más inesperados, y que la curiosidad de un ciudadano puede abrir ventanas a mundos extintos. Más que un fósil, este diente es una pregunta formulada por el tiempo mismo sobre el clima, la geografía y
Canadiense confunde un diente de mastodonte de 125.000 años con una chancla junto a un lago
Fue uno de esos momentos de 'Dios mío'. Esto es un bloque de dientes.
¿Cómo es posible confundir un diente de mastodonte con una chancla? Parece un error bastante grande.
Cuando ves algo oscuro en la orilla de un lago, tu mente busca lo familiar. Una chancla es algo que esperas encontrar en esos lugares. El fósil estaba cubierto de sedimento, probablemente desgastado. El primer instinto es lo ordinario.
Pero aquí hay algo importante: no sabemos realmente cuántos años tiene. Larson dice que podría estar entre setenta y cinco mil y ciento veinticinco mil años. Eso es un rango enorme. La datación real aún no se ha hecho.
¿Y por qué importa tanto la edad exacta?
Porque cambia completamente lo que el fósil nos dice sobre la región. Si es muy antiguo, viene de un mundo completamente diferente. Si es más reciente, significa que los mastodontes vivieron en esa zona durante la última Edad de Hielo, lo que nos obliga a repensar cómo era el clima y la geografía de Columbia Británica.
Y aquí está lo que no sabemos: solo hay dos otros restos de mastodonte documentados en toda la provincia. Dos. Así que este es un dato estadístico muy pequeño. No podemos hacer conclusiones amplias sobre la población o la distribución de estos animales basándonos en tres hallazgos.
¿Qué pasará ahora con el fósil?
Va al museo. Los investigadores lo estudiarán, probablemente lo datarán usando carbono radiactivo u otros métodos, y entonces tendremos respuestas a esas preguntas que Storie se hacía.
Aunque incluso después de la datación, habrá preguntas sin respuesta. ¿Cómo llegó allí? ¿Murió en ese lugar o fue arrastrado por el agua? ¿Estaba solo o había una población? Los fósiles nos dan pistas, pero nunca la historia completa.
El Pulso
- Un campista recoge lo que cree una chancla y descubre que sostiene un kilogramo de historia prehistórica: un molar doble de mastodonte perfectamente conservado.
- El hallazgo sacude a la comunidad científica porque los restos de mastodonte son extraordinariamente escasos en Columbia Británica, siendo este apenas el tercero documentado en la región.
- La antigüedad exacta del fósil —que podría oscilar entre 75.000 y 125.000 años— permanece sin determinar, manteniendo abierta una incógnita crucial sobre el pasado climático de la zona.
- Si la datación revela que el animal vivió hace apenas 10.000 u 11.000 años, la región de Kamloops podría haber permanecido libre de hielo durante el final de la Edad de Hielo, reescribiendo parte de la historia geológica local.
- El descubridor donó el fósil al Royal B.C. Museum, garantizando que este fragmento de un mundo desaparecido quede disponible para la ciencia y las generaciones futuras.
A orillas del lago Adams, en Columbia Británica, un campista confundió con una chancla lo que resultó ser un diente de mastodonte de entre 75.000 y 125.000 años de antigüedad, apenas el tercer resto documentado de este animal en toda la provincia. El hallazgo, identificado por paleontólogos del Royal B.C. Museum, nos recuerda que el pasado profundo de la Tierra aguarda, silencioso, en los lugares más inesperados, y que la curiosidad de un ciudadano puede abrir ventanas a mundos extintos. Más que un fósil, este diente es una pregunta formulada por el tiempo mismo sobre el clima, la geografía y la vida que alguna vez habitó el norte del continente.
Un hombre de Kamloops acampaba junto al lago Adams cuando algo oscuro en la orilla llamó su atención. Lo que en un primer momento le pareció la suela de una chancla resultó ser un fósil de mastodonte, un hallazgo tan infrecuente que los especialistas del Royal B.C. Museum confirmaron que se trataba apenas del tercer resto documentado de este animal en toda la provincia.
El diente, del tamaño de un puño y con un peso aproximado de un kilogramo, conserva un doble conjunto de molares. Derek Larson, responsable de colecciones e investigador en paleontología del museo, lo identificó como perteneciente a ese mamífero similar al elefante que desapareció hace unos diez mil años. El descubridor, Storie, contactó a la institución a través del portal de fósiles de Columbia Británica, una plataforma que permite a los ciudadanos reportar hallazgos para que los paleontólogos puedan documentarlos.
Larson estima que el fósil podría tener entre 75.000 y 125.000 años, originario de un período interglacial en que los bosques se extendían desde Florida hasta el alto Ártico. La datación exacta será determinante: si el animal vivió mucho más cerca de nuestro tiempo, su presencia cerca de Kamloops sugeriría que esa zona permaneció libre de hielo durante las últimas etapas de la Edad de Hielo, abriendo nuevas preguntas sobre el clima y la geografía de la región.
Storie quedó cautivado por los misterios que el descubrimiento plantea —la edad exacta del animal, su sexo, las circunstancias de su muerte— y decidió donar el fósil al museo para que pueda conservarse y seguir siendo estudiado, asegurando que este testimonio de la prehistoria permanezca al alcance de la ciencia.
Un hombre de Kamloops estaba acampando junto al lago Adams en Columbia Británica cuando vio algo oscuro en la orilla que le pareció, en ese primer instante, la suela de una chancla abandonada. Al recogerlo descubrió que sostenía entre las manos un fósil de mastodonte, un hallazgo tan raro en la provincia que los especialistas del Royal B.C. Museum confirmaron después que se trataba apenas del tercer resto documentado de este animal en toda la región.
El diente tiene aproximadamente el tamaño de un puño, pesa cerca de un kilogramo y conserva un doble conjunto de molares. Derek Larson, responsable de colecciones e investigador en paleontología del museo, lo identificó como perteneciente a un mastodonte, ese mamífero similar al elefante que desapareció hace unos diez mil años. El descubridor, cuyo nombre es Storie, se puso en contacto con la institución después de encontrar la pieza, utilizando el portal de fósiles de Columbia Británica, una plataforma que permite a los ciudadanos reportar descubrimientos para que los paleontólogos de la provincia puedan documentarlos y examinarlos.
La antigüedad exacta del fósil aún permanece desconocida, pero Larson estima que podría tener entre setenta y cinco mil y ciento veinticinco mil años, procedente de un período interglacial en el que los bosques se extendían desde Florida hasta el alto Ártico. Esta datación será crucial para entender qué nos dice el hallazgo sobre la región donde fue encontrado. Si el fósil resulta ser mucho más reciente de lo que se cree, su presencia cerca de Kamloops podría indicar que esa zona permaneció libre de hielo durante las últimas etapas de la Edad de Hielo, hace entre diez mil y once mil años, lo que abriría nuevas preguntas sobre la geografía y el clima de la época.
Storie quedó cautivado por las preguntas que el descubrimiento plantea. ¿Cuántos años tiene exactamente? ¿Era macho o hembra? ¿Cómo murió? Estas interrogantes reflejan la rareza del hallazgo: en una provincia donde los restos de mastodonte son excepcionales, cada pieza nueva ofrece la posibilidad de reconstruir fragmentos de un mundo desaparecido. El descubridor ha decidido donar el fósil al Royal B.C. Museum para que pueda conservarse adecuadamente y continuar siendo estudiado por los investigadores, asegurando que este testimonio de la prehistoria permanezca disponible para futuras investigaciones.
Citas Notables
Fue uno de esos momentos de 'Dios mío'. Esto es un bloque de dientes— Storie, descubridor del fósil, a CBC News
Podría tener entre 75.000 y 125.000 años y proceder de un período interglacial en el que los bosques se extendían desde Florida hasta el alto Ártico— Derek Larson, paleontólogo del Royal B.C. Museum