Santiago vivió este martes una de esas jornadas que recuerdan cuán impredecible puede ser el cielo incluso cuando el sol calienta con generosidad: lo que comenzó como una mañana apacible derivó en granizo, tormentas eléctricas y chubascos que sacudieron la Región Metropolitana. La paradoja es solo aparente: fue precisamente el calor del mediodía, al rozar los 20°C, el que inyectó energía a una atmósfera ya inestable y desencadenó la convección profunda que los meteorólogos habían anticipado. El fenómeno, postfrontal y acotado en el tiempo, seguirá el ritmo del sol: a medida que la temperatura
Calor de mediodía detonó granizo y tormentas en la RM
El calor fue el detonante de la tormenta, no su contrario
¿Por qué el calor provoca tormentas? Parece contradictorio.
El calor del mediodía aportó energía a un sistema atmosférico que ya estaba inestable. Eso generó convección profunda, que es el mecanismo que produce los chubascos y el granizo.
¿Y cómo saben que fue específicamente ese calor y no otra cosa? ¿Hay otras variables en juego?
Brufot habla de inestabilidad postfrontal, así que el sistema ya existía. El calor fue el detonante, pero la inestabilidad ya estaba ahí.
¿Dónde cayó más granizo?
Se concentró en los sectores altos, hacia la precordillera y el oriente de la región. Fue granizo acumulado que se derritió rápidamente.
¿Cuánto granizo es "acumulado"? Los números de precipitación que dan son en milímetros de agua equivalente, no de granizo sólido.
Buena observación. Los registros muestran entre 3 y 10 milímetros según la zona, pero eso es lo que cayó en total, no específicamente granizo.
¿Esto volverá a pasar?
Para mañana se espera nubosidad parcial. Podría haber chubascos en San José de Maipo y sectores altos, pero menos probable que hoy.
¿Cuál es la diferencia entre "probable" y "posible" en lo que dijo el meteorólogo? Porque usa ambas palabras.
Brufot fue más seguro sobre la precordillera que sobre los valles del oriente. Es una cuestión de confianza en el modelo.
O Pulso
- Un amanecer templado se convirtió en pocas horas en granizo y relámpagos, tomando por sorpresa a miles de santiaguinos que no esperaban semejante giro.
- El calor —no el frío— fue el detonante: los 20°C del mediodía alimentaron la inestabilidad postfrontal y dispararon la convección profunda que produjo los chubascos.
- El granizo se concentró en la precordillera y el sector oriente, mientras las lluvias dejaron entre 3 y 10 milímetros según la zona, cifras que se ajustan al pronóstico oficial.
- Ráfagas descendentes de hasta 50 km/h podrían acompañar cada cúmulo de tormenta durante la tarde, aunque el fenómeno no se intensificará más allá de lo ya registrado.
- Con la caída de la temperatura al atardecer, los chubascos irán cediendo hasta desaparecer en la noche, dejando para el miércoles solo nubosidad parcial y posibles lluvias en sectores altos.
Santiago vivió este martes una de esas jornadas que recuerdan cuán impredecible puede ser el cielo incluso cuando el sol calienta con generosidad: lo que comenzó como una mañana apacible derivó en granizo, tormentas eléctricas y chubascos que sacudieron la Región Metropolitana. La paradoja es solo aparente: fue precisamente el calor del mediodía, al rozar los 20°C, el que inyectó energía a una atmósfera ya inestable y desencadenó la convección profunda que los meteorólogos habían anticipado. El fenómeno, postfrontal y acotado en el tiempo, seguirá el ritmo del sol: a medida que la temperatura descienda esta tarde, también lo hará la tormenta.
Santiago amaneció apacible este martes, pero la calma duró poco. Durante la tarde, chubascos intensos, tormentas eléctricas y granizo disperso irrumpieron en varios sectores de la Región Metropolitana, generando desconcierto entre quienes habían salido abrigados apenas lo justo.
Elio Brufot, meteorólogo de la Dirección Meteorológica de Chile, ofreció la clave del fenómeno: el responsable fue el calor. Las temperaturas del mediodía rondaron los 20°C y esa energía térmica activó un sistema atmosférico ya predispuesto a la inestabilidad, desencadenando lo que en meteorología se conoce como convección profunda. Brufot subrayó que la inestabilidad postfrontal era esperada; el calor simplemente apretó el gatillo.
Las tormentas eléctricas abarcaron los valles de la zona central, pero el granizo fue más selectivo: se acumuló principalmente en las áreas altas, la precordillera y el oriente metropolitano, donde se esperaba que se derritiera con rapidez durante la tarde. Los registros de precipitación variaron según la ubicación —Tobalaba acumuló 7 mm, Lo Barnechea 3,3 mm, Quinta Normal cerca de 3 mm, y los sectores precordilleranos llegaron a 10 mm—, montos que se encuadran dentro del pronóstico de 5 a 10 milímetros.
Brufot descartó una intensificación del fenómeno. Al depender de la temperatura diurna, las precipitaciones irán cediendo conforme avance la tarde, con chubascos intermitentes que deberían desvanecerse hacia la noche. Como nota de precaución, cada cúmulo de tormenta podría generar ráfagas descendentes de hasta 50 km/h. Para el miércoles se prevé nubosidad parcial, con posibilidad de chubascos en San José de Maipo y en los sectores altos del oriente, especialmente hacia la precordillera.
Santiago amaneció con temperaturas agradables el martes. Para la tarde, la ciudad se vio sacudida por chubascos intensos, tormentas eléctricas y granizo disperso en varios sectores de la Región Metropolitana. El cambio fue abrupto, casi desconcertante, pero tiene una explicación meteorológica clara.
Elio Brufot, meteorólogo de la Dirección Meteorológica de Chile, explicó que el culpable fue precisamente lo que parecería trabajar en sentido contrario: el calor. Durante las horas del mediodía y primeras de la tarde, las temperaturas alcanzaron alrededor de 20°C. Ese calor aportó energía a un sistema atmosférico ya inestable, generando lo que los meteorólogos llaman convección profunda. El resultado fueron los chubascos y el granizo que sorprendieron a los santiaguinos. Brufot señaló que esta inestabilidad postfrontal era esperada, pero el calor fue el detonante que la activó.
Las tormentas eléctricas se registraron en todos los valles de la zona central. El granizo, sin embargo, se concentró en sectores más específicos: las áreas altas de los valles, hacia la precordillera y el sector oriente de la Región Metropolitana. Según las observaciones, se trataba de granizo acumulado que se derretiría rápidamente durante el transcurso de la tarde, convirtiéndose en agua.
Los registros de precipitación mostraron variaciones según la ubicación. Tobalaba registró 7 milímetros, Lo Barnechea 3,3 milímetros, Quinta Normal cerca de 3 milímetros. En los valles en general cayeron entre 3 y 5 milímetros, mientras que en los sectores precordilleranos se alcanzó alrededor de 10 milímetros. El pronóstico había anticipado montos entre 5 y 10 milímetros, por lo que en términos generales se cumplió lo esperado.
Brufot aclaró que el fenómeno no se intensificaría. La inestabilidad se alimenta principalmente de la temperatura diurna, por lo que las precipitaciones comenzarían a declinar conforme bajara la temperatura. Durante la tarde se mantendrían chubascos intermitentes que aumentarían y disminuirían su intensidad, y hacia la noche deberían desaparecer. Respecto del viento, aunque no es la condición base del pronóstico, cada cúmulo de tormenta podría generar ráfagas descendentes de hasta 50 kilómetros por hora.
Para el miércoles se esperaba nubosidad parcial en la zona central. San José de Maipo podría registrar cielos nublados con chubascos, con posibilidad de que se extendieran hacia los sectores altos de los valles del oriente, aunque Brufot precisó que esto era más probable hacia la precordillera.
Citações Notáveis
Parece contraproducente, pero es todo a raíz de la alta temperatura que se produjo durante las horas del mediodía y las primeras horas de la tarde. Eso aportó energía a este sistema inestable que ocasionó chubascos y granizos.— Elio Brufot, meteorólogo de la Dirección Meteorológica de Chile