Verónica Vivero, psicóloga y sexóloga, confirma que calendarizan el sexo es más frecuente de lo que parece y no tiene nada de malo si se vive como una oportunidad, no como obligación. Solo el 23% de las mujeres españolas está totalmente satisfecha sexualmente; el 25% de las insatisfechas cita falta de tiempo y el 23% el estrés diario como principales barreras.
Calendarizan el sexo: una práctica cada vez más frecuente entre parejas modernas
La vida te demanda más velocidad de la que tú puedes ir
¿Por qué ahora? ¿Qué ha cambiado para que las parejas necesiten un calendario para el sexo?
La vida se aceleró. Trabajo, hijos, compromisos, estrés. El sexo es lo primero que desaparece cuando el cerebro está en modo supervivencia.
Pero ¿cuántas parejas realmente lo hacen? El artículo dice que es "más frecuente de lo que parece", pero no da números concretos.
Tienes razón. No hay estadísticas sobre cuántas parejas calendarizan. Solo sabemos que expertos lo confirman como tendencia.
¿Funciona? ¿Mejora las relaciones?
Para algunas sí. Vivero dice que puede ayudar si se vive como una oportunidad, no como obligación. Pero depende de la pareja.
Y para otras empeora las cosas. El artículo menciona que genera ansiedad en personas perfeccionistas. Eso es importante.
¿Entonces es solo un parche para un problema más grande?
Exacto. El verdadero problema es cómo vivimos. La aceleración, el estrés. Calendarizan porque no tienen otra opción.
Lo que el artículo no dice es si esto es temporal o si es el futuro de las relaciones.
¿Y la Generación Z? ¿Qué hacen ellos?
Menos sexo en general, pero no por desinterés. Priorizan conexión emocional y consentimiento. Es diferente.
Pero tampoco sabemos si calendarizan o simplemente tienen menos relaciones. Son datos distintos.
Le Pouls
- Solo el 23% de las mujeres españolas está totalmente satisfecha sexualmente
- El 25% de las insatisfechas cita falta de tiempo; el 23% cita estrés diario
- Solo el 13% de la Generación Z mantiene relaciones sexuales al menos una vez a la semana, frente al 37% de millennials
- Cuatro de cada cinco mujeres globalmente afirman que su sexualidad se ve afectada por estrés y cansancio
Verónica Vivero, psicóloga y sexóloga, confirma que calendarizan el sexo es más frecuente de lo que parece y no tiene nada de malo si se vive como una oportunidad, no como obligación. Solo el 23% de las mujeres españolas está totalmente satisfecha sexualmente; el 25% de las insatisfechas cita falta de tiempo y el 23% el estrés diario como principales barreras.
Expertos confirman que cada vez más parejas reservan días específicos para la intimidad como estrategia para mantener relaciones sexuales en medio del estrés y la vida acelerada del siglo XXI, práctica que puede beneficiar a muchas relaciones si se aborda correctamente.
La vida moderna ha traído consigo una paradoja incómoda: mientras que los calendarios digitales organizan cada minuto de nuestro día laboral, ahora también están colonizando la intimidad. Cada vez más parejas reservan un día específico de la semana para el sexo, una práctica que hace apenas unos años habría parecido impensable pero que hoy es, según los expertos, más común de lo que la mayoría imagina.
Verónica Vivero, psicóloga y sexóloga, confirma esta tendencia sin dramatismo. "Es bastante más frecuente de lo que parece", dice. Pero lo importante, añade, no es el hecho de programar en sí, sino cómo se vive esa programación. "El problema no es tanto el programar, sino el cómo se programa y desde dónde se vive". Para muchas parejas, lejos de ser un fracaso romántico, calendarizan la intimidad como una forma de protegerla de la vorágine cotidiana. Se trata de reservar un espacio, de crear una ventana donde las cosas puedan ocurrir. Vivero es clara: "Hay parejas a las que les puede, incluso, ayudar".
Los números revelan por qué esto sucede. En España, país que lidera en satisfacción sexual femenina según un estudio de Womanizer, solo el 23% de las mujeres reporta estar totalmente satisfecha. Entre las insatisfechas, el 25% señala la falta de tiempo como barrera principal y el 23% apunta al estrés diario. A nivel global, cuatro de cada cinco mujeres afirman que su sexualidad se ve afectada por el estrés, el cansancio y la aceleración del ritmo de vida. Ana Lombardía, experta en salud sexual de Womanizer, lo describe como un círculo vicioso: "El problema radica en la dificultad de encontrar esos momentos en medio de la vorágine, es un pez que se muerde la cola".
Vivero explica que cuando la vida se vuelve abrumadora, el sexo es frecuentemente lo primero que desaparece. El cerebro, en modo de supervivencia, optimiza recursos y decide que la sexualidad no es tan urgente como otras demandas. Pero esto no tiene por qué ser así. La clave está en no convertir la cita programada en algo rígido o clínico. "No tiene que ser tan rígido", insiste Vivero. Lo ideal es que suene menos a consulta médica y más a un acuerdo mutuo: vamos a reservar este espacio para nosotros, para el cuidado, para el juego. Cuando se vive así, la programación quita presión en lugar de añadirla.
Vivero introduce un concepto útil: "erotizar el contexto". Significa crear una previa, construir dinámicas que permitan que las cosas fluyan naturalmente dentro de ese marco acordado. Con el tiempo en pareja, el deseo no surge espontáneamente como en los primeros meses; requiere trabajo, dedicación, juego previo. Esto no es un fracaso sino una realidad de la vida adulta. "Cuando llevamos tiempo con una persona, se tiene que poder trabajar el deseo", explica.
Pero la práctica tiene sus riesgos. Para personas muy exigentes o perfeccionistas, la cita programada puede generar ansiedad anticipatoria, convirtiéndose en una presión adicional. Si se crea un guión rígido de lo que debe ocurrir, probablemente fracase. Y para quienes tienen dificultades sexuales, la estructura puede intensificar la angustia. Por eso Vivero insiste en algo previo: la conversación. "Siempre digo que antes del sexo también se tiene que poder hablar". Esas conversaciones pueden ser incómodas, pero son necesarias. Hay que decir qué funciona, qué no, qué se espera.
La tendencia refleja algo más profundo sobre cómo vivimos en el siglo XXI, especialmente en zonas urbanas. "Es como que la vida te demanda más velocidad de la que tú puedes ir", dice Vivero. Esto aumenta el estrés y el agotamiento. La Generación Z, según el Informe de Tendencias en Sexualidad 2026 de LoveHoney, es menos activa sexualmente que los millennials: solo el 13% mantiene relaciones al menos una vez a la semana, frente al 37% de millennials. Pero el estudio aclara que no es por desinterés, sino porque esta generación "prioriza límites, consentimiento y conexión emocional frente a la frecuencia". En última instancia, calendarizan el sexo o no, lo que importa es que las parejas encuentren formas de mantener viva la intimidad en una vida que constantemente intenta apagarla.
Citations marquantes
El problema no es tanto el programar, sino el cómo se programa y desde dónde se vive— Verónica Vivero, psicóloga y sexóloga
Cuando llevamos tiempo con una persona, se tiene que poder trabajar el deseo. Debes dedicarle tiempo y jugar previamente— Verónica Vivero