En las madrugadas del 10 y 11 de septiembre, el cielo sobre Almería se convirtió en escenario de una rareza astronómica: el Observatorio de Calar Alto documentó dos bólidos de origen cometario y un fugaz espectro rojo en apenas dos noches consecutivas. Estos eventos, captados por el Proyecto SMART bajo la dirección de José María Madiedo del IAA-CSIC, recuerdan que el cosmos no cesa su diálogo con la Tierra, y que la paciencia científica puede convertir lo efímero en conocimiento duradero.