En un martes marcado por la tensión entre la diplomacia y la geopolítica, los mercados financieros encontraron un respiro inesperado cuando el petróleo Brent cedió un 3,6%, rompiendo una racha de trece alzas consecutivas. Las conversaciones entre Pakistán e Irán sobre el estrecho de Ormuz abrieron una rendija de esperanza diplomática que bastó para aliviar las presiones inflacionarias y devolver el color verde a Wall Street. Sin embargo, bajo esa calma superficial persisten interrogantes más hondos sobre la fragilidad del consumidor estadounidense y la sostenibilidad de una economía que navega