Cada otoño, millones de personas descubren más cabello en el cepillo y en la ducha, y se preguntan si algo va mal. Los especialistas explican que este fenómeno es real y tiene raíces biológicas precisas: la radiación ultravioleta del verano inflama el folículo piloso y lo empuja hacia una fase de reposo cuyas consecuencias se manifiestan semanas después. Comprender la diferencia entre una caída estacional pasajera y una alopecia verdadera es, en sí mismo, un acto de cuidado propio.
Caída de pelo tras el verano: cuándo es normal y cuándo alertarse
Health & Medicine