Veinte años después de la última medición sistemática, un estudio regional devuelve a Burgos un retrato incómodo pero necesario: la provincia supera la media de Castilla y León en tabaquismo, diabetes y obesidad abdominal, recordándonos que los hábitos cotidianos siguen escribiendo, en silencio, el destino del corazón. El dato no condena, pero sí interpela: en una de cada cuatro personas que fuma en Burgos late una oportunidad de intervención que la salud pública aún no ha sabido aprovechar del todo.