Chicago encabeza el ranking por baja exposición a riesgos climáticos e inversión robusta en infraestructura adaptativa como el proyecto Deep Tunnel. La resiliencia depende de dos factores: exposición física baja a inundaciones, sequías e incendios, y alta capacidad de adaptación mediante gobernanza y sistemas de alerta.
Buenos Aires entre las ciudades más resilientes del mundo ante desastres climáticos
Las inundaciones y deslizamientos de tierra recientes en Nepal y Tíbet ilustran el impacto humano extremo de baja resiliencia climática en regiones vulnerables.