Bruselas echará de menos a Starmer tras su dimisión

Bruselas echará de menos a Starmer
Europa pierde a un líder que transformó la percepción del Reino Unido tras años de desconfianza post-Brexit.

Starmer logró transformar la percepción europea del Reino Unido tras el Brexit, posicionándolo como aliado clave en seguridad y defensa frente a la invasión rusa. La UE considera que no tiene sentido continuar negociaciones con un líder que abandona el cargo y espera evaluar la continuidad con su sucesor Andy Burnham.

  • La cumbre UE-Reino Unido prevista para el 22 de julio fue cancelada tras la dimisión de Starmer
  • Starmer logró que el Reino Unido volviera al programa Erasmus y extendiera cuotas pesqueras de la UE
  • Andy Burnham, exalcalde de Manchester, sucede a Starmer como primer ministro
  • Starmer trabajó con Emmanuel Macron en la coalición de voluntarios para Ucrania y en seguridad naval

La dimisión de Keir Starmer como primer ministro británico obliga a Bruselas a cancelar una cumbre UE-Reino Unido y repensar su estrategia de acercamiento tras años de desconfianza post-Brexit.

Bruselas tenía todo listo para el 22 de julio. Ursula von der Leyen y António Costa, los máximos responsables de la Comisión Europea y del Consejo Europeo, esperaban recibir a Keir Starmer en una cumbre que debía sellar el acercamiento entre la Unión Europea y el Reino Unido. Era una cita importante, el tipo de encuentro que marca un antes y un después en las relaciones diplomáticas. Pero la cumbre no sucedió. Starmer estaba haciendo las maletas, expulsado por sus propios dirigentes laboristas, y Bruselas decidió que no tenía sentido seguir adelante con los planes. Europa prefería esperar a Andy Burnham, el exalcalde de Manchester que lo sucedería, y empezar de nuevo con él.

Esta cancelación representa algo más que un cambio de calendario. Significa que Bruselas está perdiendo a un líder con el que finalmente había encontrado sintonía después de años de desconfianza. Desde David Cameron hasta Rishi Sunak, Europa había visto desfilar a una sucesión de primeros ministros británicos con los que las relaciones fueron complicadas, especialmente después del Brexit. Starmer llegó con una propuesta diferente: un "reset", un reinicio de las relaciones con el bloque comunitario. Y funcionó.

En poco más de un año, Starmer transformó la forma en que Europa veía al Reino Unido. Olivia O'Sullivan, directora del programa Reino Unido en el Mundo de Chatham House, lo describe como alguien que se ganó el reconocimiento por su fiabilidad en asuntos exteriores, por restablecer relaciones más estrechas con sus homólogos europeos y por comprometer al Reino Unido a un apoyo continuo a Ucrania. Mientras Donald Trump desmantelaba la seguridad europea y declaraba guerras comerciales, Starmer se presentaba como un socio confiable. En su último intento de salvarse políticamente, prometió poner "a Gran Bretaña en el corazón de Europa". No funcionó.

El momento más significativo de este acercamiento fue la cumbre celebrada en Lancaster House, en Londres, en mayo del año anterior. No se trataba de recomponer el matrimonio roto por el Brexit, algo que todos sabían que era imposible. Pero sí de suavizar algunas de sus consecuencias prácticas. Se sentaron las bases para que el Reino Unido volviera al programa Erasmus. Se aceptó prolongar las cuotas pesqueras de la UE en aguas británicas. Más importante aún, Londres se convirtió en un aliado clave de la seguridad europea. Starmer trabajó codo con codo con Emmanuel Macron para armar la coalición de voluntarios para Ucrania y para coordinar una misión naval que protegiera la navegación en el estrecho de Ormuz. Aunque fracasaron las negociaciones para que el Reino Unido entrara en el programa SAFE, un instrumento de préstamos para inversiones conjuntas en defensa, Londres era citada a menudo como una de las capitales con valores compartidos.

Ahora, con Starmer fuera del juego, Bruselas debe repensar su estrategia. António Costa, uno de los líderes europeos que mantuvo una excelente sintonía con el primer ministro británico, defendió que la cumbre debía aplazarse pero que estaban reevaluando la posibilidad de celebrarla. Su deseo era que el sucesor diera continuidad a este camino para restablecer la relación con el Reino Unido. David McAllister, presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento Europeo, fue más cauteloso. La Unión Europea seguiría tendiendo la mano a Burnham, pero la pelota estaba ahora en el tejado de Downing Street. Si Londres presentaba nuevas propuestas concretas, la UE las evaluaría en función de sus méritos. Hasta entonces, la prioridad era aprovechar al máximo los marcos y acuerdos ya existentes.

Lo que está en juego es más que una relación bilateral. O'Sullivan subraya que encontrar una forma de aclarar el rumbo de las relaciones entre la UE y el Reino Unido debería ser una prioridad absoluta, especialmente considerando la creciente volatilidad de la competencia entre Estados Unidos y China. Europa necesita aliados confiables en seguridad y defensa. Starmer había demostrado ser uno. Ahora, Bruselas debe esperar y ver si Burnham está dispuesto a continuar por el mismo camino, o si el Reino Unido volverá a alejarse del bloque comunitario. La iniciativa, por primera vez en años, depende completamente de Londres.

Sin duda, tenemos que aplazarla, pero estamos reevaluando la posibilidad de celebrar esta nueva cumbre. Mi deseo es que el sucesor dé continuidad a este camino para restablecer nuestra relación con el Reino Unido
— António Costa, presidente del Consejo Europeo
Encontrar una forma de aclarar el rumbo de las relaciones entre la UE y el Reino Unido debería ser una prioridad absoluta, especialmente teniendo en cuenta la creciente volatilidad de la competencia entre EE.UU. y China
— Olivia O'Sullivan, Chatham House
The Hearth Conversation Another angle on the story
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¿Por qué Bruselas decidió cancelar la cumbre en lugar de seguir adelante con Starmer durante sus últimas semanas?

Model

Porque una cumbre de esa envergadura requiere que ambas partes estén enfocadas en el futuro. Si Starmer estaba siendo expulsado del cargo, no tenía sentido que gastara su energía política en negociaciones que su sucesor podría deshacer o ignorar. Bruselas prefirió esperar a Burnham.

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¿Qué hace que Starmer haya sido tan diferente de los primeros ministros anteriores?

Model

Llegó con una propuesta clara: el reset. No intentó revivir el Brexit ni fingir que nada había pasado. Simplemente dijo que quería empezar de nuevo, y lo demostró con hechos. Apoyó a Ucrania sin dudarlo, trabajó con Macron, buscó acuerdos prácticos. Fue predecible.

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¿Qué perdió Europa exactamente con su dimisión?

Model

Un socio que había ganado credibilidad. Después de años de desconfianza post-Brexit, Starmer había logrado que Europa viera al Reino Unido como un aliado en seguridad y defensa. Eso no se construye en meses. Ahora tienen que empezar de nuevo con alguien que aún no ha probado nada.

Inventor

¿Hay garantía de que Burnham continúe por el mismo camino?

Model

No la hay. McAllister fue muy cuidadoso al decir que la UE evaluaría cualquier propuesta nueva en función de sus méritos. Es una forma diplomática de decir: espera y veremos. La iniciativa está completamente en manos de Londres ahora.

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¿Qué está en juego realmente aquí?

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La seguridad de Europa en un momento en que Estados Unidos es impredecible y China es una amenaza creciente. El Reino Unido no es miembro de la UE, pero sigue siendo una potencia nuclear con una marina importante. Tenerlo como aliado confiable importa. Perderlo sería un golpe.

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