En el corazón de Europa, Bruselas ha nombrado con claridad lo que muchos ya intuían: Moscú libra una guerra sin trincheras, tejida de desinformación, sabotaje y manipulación política, con el propósito de disolver la voluntad colectiva del bloque europeo. Los funcionarios de la Unión Europea advierten que Vladimir Putin no contempla detener estas operaciones, pues forman parte de una estrategia de largo plazo para fracturar el apoyo a Ucrania y erosionar la cohesión democrática del continente. Ante esta realidad, el Parlamento Europeo ha comenzado a reforzar sus defensas institucionales, consci