En un momento en que las democracias buscan explicar décadas de desigualdad creciente, el politólogo Brian Judge ofrece una inversión conceptual inquietante: la financiarización no fue el fruto del neoliberalismo, sino su arquitectura fundacional. Desde Berkeley, donde dirige el Programa de Finanzas y Democracia, Judge argumenta que los mercados financieros fueron diseñados para absorber conflictos distributivos que la política ya no podía resolver, convirtiendo decisiones colectivas en imperativos de mercado. Esta lectura reencuadra crisis actuales —desde el crédito privado hasta la burbuja d