A cien años de su nacimiento, la figura de Fidel Castro convocó en Brasilia a activistas, diplomáticos y estudiantes que ven en su legado no una reliquia del pasado, sino una brújula para el presente. El acto, celebrado en la sede de un sindicato de servidores públicos, reunió voces de distintas geografías y luchas bajo un mismo horizonte: la solidaridad internacionalista y la resistencia frente al poder imperial. En el fondo de la conmemoración latía también una denuncia urgente: el bloqueo económico estadounidense contra Cuba, descrito como una herida abierta que afecta a los más vulnerables
Brasilia conmemora centenario de Fidel Castro con acto político-cultural
Cuba continúa siendo un faro de dignidad para el mundo
¿Por qué Brasilia, específicamente? ¿Qué hace que esta ciudad sea el lugar para esta conmemoración?
Brasilia tiene una comunidad cubana organizada y una tradición de movimientos de solidaridad. La Asociación Nacional de Cubanos Residentes en Brasil tiene presencia fuerte aquí, y Brasil mismo ha mantenido relaciones complejas con Cuba a lo largo de los años.
Los oradores hablaron mucho de "internacionalismo". ¿Qué significa eso en este contexto?
Se refieren a la idea de que Castro no solo luchó por Cuba, sino que apoyó movimientos revolucionarios y de liberación en otros países. Para ellos, eso es un modelo de solidaridad que trasciende las fronteras nacionales.
El embajador mencionó advertencias sobre el medio ambiente. ¿Eso fue central en el pensamiento de Castro?
Aparentemente sí. El embajador citó específicamente las preocupaciones de Castro sobre un modelo económico insostenible. Es interesante porque conecta la revolución cubana con preocupaciones globales contemporáneas.
¿Y el bloqueo? ¿Por qué fue tan importante en el discurso del embajador?
Porque es la realidad cotidiana de Cuba. El bloqueo no es abstracto para los cubanos: afecta la disponibilidad de medicinas, alimentos, energía. El embajador lo presentó como una política que daña a civiles, especialmente a niños y enfermos.
¿Quién más estaba en la sala además de los cubanos?
Brasileños de izquierda, estudiantes, activistas de solidaridad, diplomáticos de otros países. El Frente Polisario también envió representación. Era una coalición de voces que ven en Castro un símbolo de resistencia contra lo que llaman imperialismo.
O Pulso
- El centenario de Castro se convirtió en un escenario de convergencia política donde diplomáticos, estudiantes y movimientos sociales reclamaron vigencia para un proyecto revolucionario que muchos dan por agotado.
- El embajador cubano Víctor Cairo elevó la temperatura del acto al denunciar el bloqueo estadounidense como una política genocida que daña la salud de niños y enfermos de cáncer en la isla.
- Desde un joven saharaui que estudió gracias a Cuba hasta una universitaria brasileña que ve en Castro un símbolo de rebeldía, el acto mostró que el legado castrista sigue generando identificación en generaciones y geografías diversas.
- Los oradores advirtieron que la estrategia de presión y fuerza de Estados Unidos no solo amenaza a Cuba, sino que pone en riesgo la soberanía de toda América Latina y el Caribe.
- El acto cerró con un llamado a la unidad organizativa, presentando a Cuba como faro de dignidad en un mundo que, según los participantes, enfrenta crisis ambiental, imperialismo y erosión de soberanías.
A cien años de su nacimiento, la figura de Fidel Castro convocó en Brasilia a activistas, diplomáticos y estudiantes que ven en su legado no una reliquia del pasado, sino una brújula para el presente. El acto, celebrado en la sede de un sindicato de servidores públicos, reunió voces de distintas geografías y luchas bajo un mismo horizonte: la solidaridad internacionalista y la resistencia frente al poder imperial. En el fondo de la conmemoración latía también una denuncia urgente: el bloqueo económico estadounidense contra Cuba, descrito como una herida abierta que afecta a los más vulnerables.
Cientos de activistas, políticos y diplomáticos se congregaron en la sede del Sindicato de Servidores Públicos de Brasilia para conmemorar el centenario del nacimiento de Fidel Castro. El encuentro reunió a representantes de partidos de izquierda, organizaciones estudiantiles, cubanos residentes en Brasil y movimientos de solidaridad, todos convocados por un legado que sus participantes consideran tan urgente como cuando fue forjado.
Desde la tribuna, las voces fueron diversas pero convergentes. Víctor Cavalcante destacó que Cuba sigue avanzando bajo las ideas de Castro y que el apoyo internacional a la isla es hoy más necesario que nunca. Barbara Caliastre, estudiante de la Universidad de Brasilia, señaló que para su generación el Comandante encarna una rebeldía que debe alimentar las luchas del presente. Pedro Batista subrayó que Castro trazó el camino para enfrentar el imperialismo, mientras Sol Elena Rodríguez elogió los avances que impulsó en educación y salud para el pueblo cubano.
El embajador cubano Víctor Cairo amplió el horizonte del acto al recuperar las advertencias de Castro sobre la crisis ambiental: un modelo económico basado en la explotación desenfrenada de la naturaleza, advirtió, conduce a la desaparición de la humanidad. Pero Cairo también aterrizó en el presente más inmediato, denunciando el recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos, una política que calificó de genocida e inhumana por sus efectos concretos en la salud de niños y pacientes con cáncer. Advirtió además que el recurso a la fuerza como estrategia amenaza la paz internacional y la soberanía de los países latinoamericanos y caribeños.
El cierre correspondió a Ahmed Mulay Ali Hamadi, representante del Frente Polisario, quien rindió homenaje a Castro recordando la educación que él mismo recibió gracias a Cuba siendo joven de la República Árabe Saharaui Democrática. El acto reflejó así una geografía amplia de solidaridades: distintos pueblos, distintas luchas, un mismo referente de internacionalismo y resistencia.
En la capital brasileña, cientos de activistas, políticos y diplomáticos se reunieron para recordar a Fidel Castro en el centenario de su nacimiento. El acto tuvo lugar en la sede del Sindicato de Servidores Públicos de Brasilia, donde miembros de partidos de izquierda, organizaciones estudiantiles y movimientos de solidaridad con Cuba compartieron reflexiones sobre el legado del líder revolucionario cubano.
La jornada reunió a representantes de diversos sectores: diplomáticos, miembros de la Asociación Nacional de Cubanos Residentes en Brasil José Martí, y activistas comprometidos con causas progresistas. Víctor Cavalcante, del Centro Brasileño de Solidaridad con los Pueblos y Lucha por la Paz, expresó que Cuba continúa avanzando bajo las ideas de Castro y que el apoyo internacional a la isla resulta fundamental en el momento actual. Barbara Caliastre, estudiante de la Universidad de Brasilia, señaló que para su generación Castro representa un ejemplo de rebeldía que debe inspirar la lucha contemporánea.
Pedro Batista, del Movimiento de Solidaridad con Cuba en Brasilia, subrayó que Castro mostró el camino para enfrentar el imperialismo estadounidense. Los oradores coincidieron en destacar la importancia de la unidad organizativa en las luchas revolucionarias y describieron a Cuba como un faro de dignidad para el mundo. Sol Elena Rodríguez, coordinadora de la Asociación Nacional de Cubanos Residentes en Brasil en Brasilia, elogió la sensibilidad humana del Comandante en Jefe y reconoció los avances que impulsó en educación, salud y otros sectores para beneficio de sus compatriotas.
El embajador de Cuba en Brasil, Víctor Cairo, llevó el acto hacia una dimensión más amplia. Recordó las advertencias de Castro sobre la crisis ambiental global: si la humanidad continúa promoviendo un modelo económico basado en la explotación de recursos naturales, el consumo desenfrenado y la ruptura con la naturaleza, estaremos en camino hacia nuestra propia desaparición, advirtió el diplomático. Cairo también abordó la situación actual de Cuba, denunciando el recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos.
El embajador detalló los efectos concretos del cerco: daños a la salud humana, particularmente en niños y en personas diagnosticadas con cáncer. Calificó la política estadounidense como genocida e inhumana, y expresó su preocupación de que la estrategia de recurrir a la fuerza constituye una amenaza para la paz internacional y pone en riesgo la soberanía de los países latinoamericanos y caribeños. Cairo agradeció a los presentes por sus muestras constantes de respaldo a la nación caribeña.
Ahmed Mulay Ali Hamadi, representante y embajador del Frente Polisario, cerró las intervenciones destacando la grandeza de Castro y reconociendo la ayuda cubana en educación que él mismo recibió como joven de la República Árabe Saharaui Democrática. El acto reflejó una convergencia de voces que, desde diferentes geografías y luchas, encuentran en el legado de Castro un referente de internacionalismo y resistencia frente a lo que consideran agresiones imperiales.
Citações Notáveis
Cuba continúa de pie guiada por las ideas de Fidel Castro y nuestro apoyo a la isla en este momento resulta fundamental— Víctor Cavalcante, Centro Brasileño de Solidaridad con los Pueblos y Lucha por la Paz
La agresión norteamericana contra Cuba resulta genocida e inhumana— Víctor Cairo, embajador de Cuba en Brasil