Desde el escenario simbólico del Teatro Colón, Brasil reafirmó ante una audiencia de figuras políticas argentinas que su respaldo al reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas no es un gesto de ocasión, sino una constante de política exterior que data de 1833. El mismo día, una voz israelí se sumó al coro, pidiendo a Netanyahu reconocer la soberanía argentina e imponer sanciones a Gran Bretaña. En la larga historia de una disputa que lleva casi dos siglos sin resolverse, Argentina acumula apoyos que trascienden su entorno inmediato y alcanzan dimensiones geopolíticas más vastas.