En la Bombonera, bajo la tensión propia de las noches coperas, Boca Juniors y San Pablo libraron el primero de dos actos en los cuartos de final de la Copa Sudamericana. Un gol de Miguel Merentiel, asistido por Paredes en el segundo tiempo, fue suficiente para que el Xeneize se lleve una ventaja mínima pero significativa hacia el Morumbí. La historia del fútbol sudamericano sabe que una diferencia de un gol entre rivales de esta envergadura no cierra ninguna puerta, sino que abre la segunda.