La medida entra en vigor tras decreto presidencial y requiere ratificación del Congreso en 120 días, con período de transición hasta el 6 de octubre. Al menos 13 de 20 equipos de primera división brasileña pierden ~US$200 millones anuales en patrocinios; sectores advierten sobre expansión del mercado clandestino.
Brasil: prohibición de apuestas online de Lula rige desde hoy entre críticas del fútbol y apoyo popular
Es como el cáncer, o extirpamos el tumor o el tumor acaba con nosotros
¿Por qué Lula tomó esta decisión justo ahora, a una semana de las elecciones?
Dice que es por la salud de las familias, pero el timing es innegable. Tiene 75 por ciento de apoyo popular, especialmente entre mujeres, así que electoralmente es inteligente.
Pero aquí hay algo que no cierra. Su propio gobierno legalizó y reguló las apuestas en 2023. ¿Qué cambió en tres años para que pasen de recaudar 9.000 millones de reales a prohibirlo completamente?
¿Cuánto dinero pierden los clubes de fútbol?
Aproximadamente 200 millones de dólares anuales. Trece de los veinte equipos de primera división dependen de estos patrocinios. Es una cifra enorme para el fútbol brasileño.
Pero el gobierno dice que devolverá 1.700 millones de reales a los apostadores. Eso es 328 millones de dólares. ¿De dónde sale ese dinero? ¿Es de los fondos de las apuestas o del presupuesto público?
¿Funcionará la prohibición o simplemente moverá el dinero a plataformas ilegales?
Esa es la pregunta que nadie puede responder todavía. Las propias empresas de apuestas advierten que el mercado clandestino crecerá sin regulación ni protección al consumidor.
El gobierno planea tipificar como delito la explotación ilegal de apuestas, pero Brasil ya tiene leyes contra el juego clandestino. La pregunta es si tiene la capacidad de hacer cumplir una prohibición total cuando 25 millones de personas apostaban legalmente hace un año.
¿Qué pasa con los apostadores que tienen dinero en sus cuentas?
Tienen hasta el 5 de octubre para retirar voluntariamente. Al día siguiente, los sitios cierran. El gobierno promete devolver 1.700 millones de reales, pero no está claro cómo se distribuirá ese dinero.
Ese es un detalle importante que falta. ¿Todos los apostadores recuperan su dinero? ¿Solo los que no retiraron? ¿Hay un límite? El comunicado del gobierno no lo especifica.
El Pulso
- Prohibición entra en vigencia el 27 de septiembre; período de transición hasta el 6 de octubre
- 75 por ciento de apoyo popular según encuesta de AtlasIntel
- Al menos 13 de 20 equipos de primera división pierden ~US$200 millones anuales en patrocinios
- 25 millones de brasileños apostaron en 2025 por volumen de 220.600 millones de reales
- Gobierno planea devolver 1.700 millones de reales a apostadores
La medida entra en vigor tras decreto presidencial y requiere ratificación del Congreso en 120 días, con período de transición hasta el 6 de octubre. Al menos 13 de 20 equipos de primera división brasileña pierden ~US$200 millones anuales en patrocinios; sectores advierten sobre expansión del mercado clandestino.
El presidente Lula implementa prohibición definitiva de apuestas digitales y casinos online a partir del lunes, con 75% de apoyo popular pero fuerte rechazo de clubes de fútbol que pierden ingresos publicitarios.
El lunes 27 de septiembre entró en vigencia la prohibición de apuestas deportivas y casinos online decretada por el presidente Lula da Silva el viernes anterior, apenas nueve días antes de las elecciones presidenciales brasileñas del 4 de octubre. La medida, que el mandatario describió como "dura, drástica y necesaria", busca frenar el endeudamiento de familias y contener la expansión de la ludopatía en el país. Según una encuesta de AtlasIntel, cuenta con el apoyo del 75 por ciento de la población, especialmente entre mujeres, aunque ha generado una tormenta de críticas en sectores clave de la economía y el deporte.
Lula anunció la prohibición en un acto político en San Pablo, calificándola como "definitiva" e incluyendo todos los tipos de apuestas digitales junto con la publicidad de las empresas del sector. El decreto provisional entra en vigor tras su publicación en el Diario Oficial y deberá ser ratificado por el Congreso dentro de 120 días. El gobierno estableció un período de transición breve: los apostadores tienen hasta el 5 de octubre para retirar voluntariamente el saldo de sus cuentas, y al día siguiente, 6 de octubre, los sitios web y aplicaciones de apuestas dejarán de funcionar. El ministerio de Hacienda anunció que devolverá 1.700 millones de reales (aproximadamente 328 millones de dólares) a los apostadores una vez finalizada la temporada de apuestas.
La decisión representa un giro radical respecto a la política del propio gobierno de Lula. Brasil autorizó las apuestas en 2018 y las reguló en 2023, permitiendo que 85 empresas obtuvieran licencia para operar en un mercado regulado con impuestos y mecanismos de control. Desde enero de 2025, estas plataformas funcionaban legalmente. En 2025, aproximadamente 25 millones de brasileños realizaron apuestas por un volumen estimado de 220.600 millones de reales (unos 42.500 millones de dólares), mientras que la recaudación tributaria asociada al sector rondó los 9.000 millones de reales (1.737 millones de dólares). Esa cifra ya había sido superada durante los primeros ocho meses de 2026.
El mundo del fútbol reaccionó con alarma. Al menos 13 de los 20 equipos de la primera división brasileña tienen actualmente acuerdos comerciales con compañías de apuestas, por un valor conjunto estimado en unos 200 millones de dólares anuales. Flamengo advirtió que la prohibición "afecta en lleno" al deporte brasileño y tendrá impacto desde el fútbol profesional y de base hasta el fútbol femenino y los deportes olímpicos. Fluminense pidió una transición que permitiera a los clubes adaptarse al fin de estos patrocinios, que se han convertido en una importante fuente de ingresos. Los clubes, junto con la Asociación Nacional de Juegos y Loterías, el Instituto Brasileño de Juego Responsable y las 85 empresas con licencia, advirtieron que la prohibición podría favorecer al mercado clandestino, donde no existen los mismos mecanismos de fiscalización y protección del consumidor que en el mercado regulado.
Flávio Bolsonaro, principal candidato de la oposición, acusó a Lula de promover una "estafa electoral" al anunciar la prohibición tan cerca de los comicios. Responsabilizó al gobierno por la expansión de las apuestas en internet y cuestionó que la prohibición haya sido adoptada mediante un decreto provisional. "Fue su Gobierno el que las legalizó y ahora, por motivos electorales, anuncia su prohibición", sostuvo.
Lula defendió con vehemencia su decisión, comparando el avance de las apuestas con "un cáncer". "Es algo espeluznante; me recordó al comienzo del crack en este país. Las apuestas en línea son lo mismo, pero a un nivel muy superior porque son digitales y están al alcance de la mano", afirmó tras firmar la medida. Rechazando las críticas del mundo del fútbol, recordó que Brasil fue cinco veces campeón mundial "sin las bets". El presidente vinculó las apuestas con el endeudamiento de las familias y relató testimonios de víctimas con las que conversó. Mencionó el caso de un pequeño empresario que acumuló una deuda de 2,2 millones de reales (unos 420.000 dólares), vendió su comercio y realizó hasta 1.300 transferencias bancarias a una misma plataforma antes de tomar conciencia de su problema. "No es una broma, es una cosa muy seria que está afectando a la salud mental de millones de personas, personas pobres", reclamó.
El ministro de Hacienda, Dario Durigan, anunció el envío de un proyecto de ley para tipificar como delito la explotación ilegal de apuestas y reforzar la lucha contra el juego clandestino. La prohibición, aunque cuenta con amplio respaldo popular, deja sin resolver la tensión fundamental entre proteger a las familias vulnerables y mantener una fuente de ingresos que se ha vuelto crítica para los clubes de fútbol y ha generado recaudación tributaria significativa. Los próximos meses mostrarán si la medida logra contener la ludopatía o simplemente desplaza la actividad hacia plataformas no reguladas.
Citas Notables
Fue su Gobierno el que las legalizó y ahora, por motivos electorales, anuncia su prohibición— Flávio Bolsonaro, candidato de la oposición
La prohibición no acaba con las apuestas en Brasil sino con la protección de quien apuesta— Comunicado conjunto de ANJL, IBJR y 85 empresas con licencia