En un momento en que las grandes potencias compiten por asegurar los recursos que alimentarán la economía del siglo XXI, Brasil ha decidido que sus minerales críticos no serán simplemente extraídos y enviados al exterior. El Congreso brasileño aprobó esta semana una ley que combina incentivos fiscales de casi mil millones de dólares con un marco regulatorio diseñado para que el país capture el valor completo de sus reservas, desde la mina hasta el producto terminado. La medida, impulsada por el presidente Lula como bandera de soberanía nacional, llega en un momento de tensión geopolítica y a p