El Bosque Experimental de Bartlett pasó de absorber 325 gramos de carbono por metro cuadrado en 2007 a liberar carbono neto en años recientes, invirtiendo su rol como sumidero de carbono. El calentamiento invernal extiende la actividad biológica del suelo en meses fríos, mientras que mayor radiación difusa en agosto estimula tanto la fotosíntesis como la respiración del ecosistema, prevaleciendo esta última.