Borrasca Claudia en Canarias: alertas, 345 incidencias y suspensión de clases

Cuatro traslados a centros sanitarios en Tenerife por accidentes en la vía pública; vecinos aislados en núcleos residenciales; cuatro personas y tres mascotas pasaron la noche en un pabellón de emergencia.
Un muro se derrumbó y aplastó tres vehículos en el sur
San Bartolomé de Tirajana sufrió los daños más visibles de la borrasca Claudia en Gran Canaria.
Mark

¿Cuál fue realmente el impacto más grave de esta borrasca? ¿Dónde se concentró el daño?

Mimi

Tenerife fue la más afectada con 179 incidencias, pero el sur de Gran Canaria sufrió daños muy visibles: muros derrumbados, coches aplastados, carreteras cortadas. Lo interesante es que el impacto no fue uniforme ni siquiera dentro de la misma isla.

Luke

Espera, ¿179 incidencias en Tenerife significa 179 eventos distintos o es una cifra agregada? ¿Cuántas de esas fueron realmente graves? El comunicado dice "desprendimientos, problemas en suministros y achiques de agua", pero eso es muy amplio.

Mark

Buena pregunta. ¿Qué pasó exactamente con las personas? ¿Hubo evacuaciones masivas?

Mimi

No, no hubo evacuaciones masivas. Solo cuatro personas y tres mascotas pasaron la noche en un pabellón de emergencia en San Bartolomé de Tirajana, donde Cruz Roja había preparado 50 camas. Cuatro personas fueron trasladadas a centros sanitarios por accidentes en la vía pública.

Luke

Eso es importante: la respuesta de emergencia funcionó. Pero también significa que la mayoría de la gente se quedó en sus casas. ¿Cuántas viviendas tuvieron inundaciones o daños estructurales? El comunicado menciona "achiques de agua en viviendas" pero no da números.

Mark

¿Y las clases online? Parecía que fue un caos.

Mimi

Hubo problemas con la plataforma EVAGD por la avalancha de usuarios, pero la Consejería aclaró que no fue una caída generalizada. Algunos centros tuvieron incidencias, otros no. Al final fue un problema de capacidad, no de fallo total.

Luke

Eso es un detalle crucial que muchos medios pasaron por alto. No fue un colapso del sistema, fue un pico de demanda. Y al día siguiente todo volvió a la normalidad. Eso habla bien de la planificación, aunque sea por accidente.

Mark

¿Qué dejó esta borrasca en términos de agua para las presas? Canarias siempre tiene problemas de sequía.

Mimi

Fue positivo. Las presas de Gran Canaria recibieron agua: El Mulato, Chira —que estaba a cero—, Gambuesa y Soria. En La Palma llovió muchísimo, más de 140 milímetros en algunos puntos. Eso es agua que no tenían hace una semana.

Luke

Pero hay que ser cuidadoso: una lluvia intensa no es lo mismo que recarga sostenible. Esos 142 milímetros en Breña Alta pueden haber causado inundaciones y desprendimientos al mismo tiempo que llenaban las presas. Es agua, sí, pero con un costo.

  • La borrasca Claudia irrumpió de madrugada con vientos de hasta 109 km/h y lluvias que superaron los 140 milímetros en puntos de La Palma, poniendo en jaque a todo el archipiélago de golpe.
  • En pocas horas se acumularon 345 incidencias: muros derrumbados sobre vehículos, carreteras cortadas, vecinos aislados y cuatro personas trasladadas a urgencias por accidentes en la vía pública.
  • La suspensión de clases presenciales en colegios, institutos y universidades colapsó los servidores de la plataforma educativa virtual, incapaz de absorber miles de conexiones simultáneas.
  • El 112 recibió cerca de 6.000 llamadas solo en las primeras seis horas, mientras los equipos de emergencia y obras públicas realizaban decenas de intervenciones en paralelo por toda la región.
  • A partir del mediodía las alertas comenzaron a levantarse isla a isla, los municipios desactivaron sus planes de emergencia y el viernes amaneció con cielos despejados y clases reanudadas con normalidad.

Como tantas veces a lo largo de la historia insular, el archipiélago canario volvió a medir sus fuerzas frente al Atlántico cuando la borrasca Claudia cruzó de oeste a este el jueves 13 de noviembre, dejando 345 incidencias, clases suspendidas y cuatro personas atendidas en centros sanitarios. El temporal, que entró con especial violencia por Tenerife, La Gomera, La Palma y El Hierro, recordó una vez más que la geografía volcánica y el clima oceánico convierten cada gran tormenta en una prueba colectiva de resiliencia. Hacia el final del día las alertas se fueron retirando, y el viernes prometía devolver la calma y la rutina a unas islas acostumbradas a convivir con la fuerza del viento y el agua.

La borrasca Claudia cruzó Canarias el jueves 13 de noviembre avanzando de oeste a este, con Tenerife, La Gomera, La Palma y El Hierro como primeras islas en recibir su impacto. Los vientos superaron los 100 km/h en las cumbres y zonas expuestas —la racha más alta, 109 km/h, se registró en Igualero, La Gomera— mientras las lluvias acumulaban más de 140 milímetros en Breña Alta, La Palma, y cerca de 80 en varios puntos de Gran Canaria.

Desde la activación de la alerta el miércoles por la noche hasta las cinco de la tarde del jueves, el Centro Coordinador de Emergencias registró 345 incidencias. Tenerife concentró 179 y Gran Canaria 92. Los problemas más habituales fueron desprendimientos en carreteras, cortes de suministros y acumulación de agua en viviendas. En San Bartolomé de Tirajana un muro cedió y aplastó tres coches; un pequeño núcleo residencial en Montaña de Taidía quedó aislado tras un derrumbe que bloqueó su único acceso. Cuatro personas fueron trasladadas a centros sanitarios en Tenerife por accidentes en la calzada, y cuatro vecinos con tres mascotas pasaron la noche en un pabellón de emergencia.

La suspensión de la actividad presencial en todos los centros educativos empujó a docentes y alumnos a conectarse a la vez a la plataforma EVAGD, que no resistió la avalancha de accesos simultáneos. Mientras tanto, el 112 gestionaba casi 6.000 llamadas entre medianoche y las seis de la mañana, la mayoría desde Las Palmas de Gran Canaria.

A medida que avanzó el día, la AEMET confirmó que ninguna isla estaría en aviso naranja a partir de las tres de la tarde. Los municipios fueron levantando sus planes de emergencia uno a uno: Santa Cruz de Tenerife rebajó su alerta, Las Palmas reabrió parques y áreas caninas, y Telde desactivó su plan municipal. El viernes llegó con cielos despejados, temperaturas entre 14 y 25 grados y las clases reanudadas, devolviendo al archipiélago la calma que el temporal había interrumpido.

La borrasca Claudia atravesó el archipiélago canario el jueves 13 de noviembre, dejando un rastro de destrucción que obligó a suspender las clases presenciales en toda la región y movilizó a los servicios de emergencia durante horas. El temporal entró por las islas occidentales —Tenerife, La Gomera, La Palma y El Hierro— y avanzó hacia el este, trayendo consigo lluvias intensas, vientos que superaron los 100 kilómetros por hora en algunos puntos y el riesgo constante de inundaciones y desprendimientos.

Desde que se activó la alerta el miércoles por la noche hasta las cinco de la tarde del jueves, el Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad registró 345 incidencias en el archipiélago. Tenerife fue la isla más golpeada con 179 casos, seguida de Gran Canaria con 92. La Palma sufrió 29 incidencias, Fuerteventura 17, Lanzarote 14, La Gomera 12 y El Hierro apenas 2. Los problemas más frecuentes fueron desprendimientos en carreteras, fallos en suministros básicos y acumulación de agua en viviendas y vías públicas. Cuatro personas tuvieron que ser trasladadas a centros sanitarios en Tenerife tras accidentes en la carretera.

La intensidad de las precipitaciones varió según la zona. En Gran Canaria, Cuevas del Pinar en San Bartolomé de Tirajana registró 80,4 litros por metro cuadrado en las primeras ocho horas del jueves, mientras que Vega de San Mateo acumuló 78,2 litros. En La Palma, Breña Alta alcanzó los 142,4 milímetros, con zonas del oeste y norte de la isla recibiendo entre 90 y 140 milímetros. Los vientos fueron especialmente violentos en las cumbres y zonas expuestas: La Gomera registró una racha máxima de 109 kilómetros por hora en Igualero, y La Palma alcanzó los 76 kilómetros por hora en Garafía y Puntallana.

Los daños materiales se acumularon a lo largo de la madrugada y la mañana del jueves. En San Bartolomé de Tirajana, un muro se derrumbó y aplastó tres vehículos. Un pequeño núcleo de viviendas en Montaña de Taidía quedó aislado tras un desprendimiento que bloqueó su única carretera de acceso. En Gran Canaria, los operarios de la Consejería de Obras Públicas realizaron una treintena de intervenciones, principalmente por caídas de piedras y derrumbes. Cuatro carreteras fueron cortadas completamente, sumándose a otras cinco que ya estaban cerradas de manera preventiva desde la noche anterior. En Las Palmas de Gran Canaria, una palmera se derrumbó en la esquina de la calle Obispo Romo con la avenida de Escaleritas, y varias farolas cayeron en diferentes puntos de la ciudad.

La suspensión de las clases presenciales en colegios, institutos y universidades obligó a trasladar la actividad educativa al formato online, pero los servidores de la plataforma EVAGD no resistieron la avalancha de conexiones simultáneas de docentes y estudiantes. Varios centros educativos reportaron incidencias en el acceso a la plataforma de enseñanza virtual durante la mañana, aunque las fuentes de la Consejería de Educación aclararon que no se trataba de una caída generalizada. El 112 recibió casi 6.000 llamadas entre las 00:00 y las 06:00 horas, la mayoría dirigidas a la sala operativa de Las Palmas.

A medida que avanzó el jueves, las alertas comenzaron a desactivarse gradualmente. La AEMET estimó que a partir de las 15:00 horas ninguna isla estaría en aviso naranja, y que por la noche no habría ningún aviso en el archipiélago. Los municipios empezaron a levantar sus planes de emergencia: Santa Cruz de Tenerife rebajó su alerta a prealerta a las 17:00 horas, Las Palmas de Gran Canaria reabrió parques, huertos urbanos y áreas caninas, y Telde desactivó su Plan de Emergencia Municipal. Para el viernes se esperaba cielo poco nuboso en la mayoría de las islas, con temperaturas entre 14 y 25 grados centígrados y vientos moderados que irían disminuyendo a lo largo del día. Las clases presenciales se reanudaron con normalidad el viernes, y la vida en el archipiélago comenzó a recuperar su ritmo habitual tras el paso del temporal.

Todos los dispositivos de seguridad y emergencias estuvieron preparados para la llegada de la borrasca a la ciudad y, tras una noche de lluvias no se han registrado incidencias destacables.
— Josué Íñiguez, concejal de Seguridad de Las Palmas de Gran Canaria
Pedimos disculpas y tomamos nota
— Servidores de Educación de Canarias, sobre los problemas con la plataforma de enseñanza virtual
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