Bonos del G7 en máximos de 2002: la semana que define el costo del capital global

Cuando los Treasuries largos pagan más sin que la economía crezca, el capital se vuelve más caro para todos.
El impacto de los rendimientos globales en el costo de financiamiento para empresas de cualquier tamaño.
Mark

¿Por qué esta semana de colocaciones de bonos es tan importante si la mayoría de las startups no emite deuda a largo plazo?

Mimi

Porque los rendimientos de los bonos largos son el termómetro del costo de capital global. Cuando suben, encarecen el dinero para todos: afecta cómo te valúan en una ronda, qué tasa de descuento usan los inversores, y finalmente cuánto dinero recibes.

Luke

Pero hay que ser precisos: eso es cierto si el mercado de startups sigue correlacionado con los Treasuries. ¿Hay evidencia de que una startup en Latam que levanta en 2026 está siendo valuada directamente contra la curva de 30 años de EE.UU.?

Mimi

No directamente, pero sí indirectamente. Los fondos de venture que invierten en Latam tienen capital que viene de LPs globales, y esos LPs están rebalanceando carteras basados en tasas de riesgo global. Si los Treasuries suben, el costo de oportunidad de invertir en una startup de alto riesgo sube también.

Mark

¿Y el riesgo de repatriación de capital japonés que mencionan? ¿Eso es especulación o hay precedentes?

Luke

Es un riesgo real pero no es certeza. Ha pasado antes cuando las tasas internas de Japón suben, pero la magnitud depende de cuánto suban y cuánto tiempo se mantengan. El artículo no cuantifica cuánto capital podría repatriarse.

Mimi

Lo importante es que si pasa, presiona los Treasuries estadounidenses aún más hacia arriba, y eso sí tiene un efecto cascada en el costo de capital global.

Mark

¿Qué debería hacer una startup concretamente esta semana?

Mimi

Tres cosas: recalibrar modelos financieros con tasas más altas, revisar exposición a combustible porque el diésel seguirá caro, y diversificar tesorería en moneda fuerte si vendes en moneda local.

Luke

Eso es práctico, pero conviene aclarar: esos son escenarios de estrés, no predicciones. El IPC de Chile del jueves podría sorprender a la baja, y eso cambiaría todo.

Mark

¿Qué pasa si el IPC de septiembre en Chile viene en 4,5% anual como proyectan?

Mimi

El Banco Central tendrá que decidir si es un shock transitorio o una señal de que la TPM debe permanecer más tiempo en 4,5%. Si es lo segundo, eso presiona aún más las tasas locales y encarece el capital para startups chilenas.

  • Japón y EE.UU. colocarán más de 42 mil millones de dólares en bonos a 10 y 30 años entre el 6 y 8 de octubre
  • Rendimientos del G7 alcanzan máximos no vistos desde 2002; Reino Unido desde 1998
  • JGB a 30 años ronda 4,2%; Treasuries a 10 años cotizan cerca de 5,27%–5,3%
  • Inflación anual en Chile proyectada en 4,5% para septiembre; desempleo en 9,5% en mayo-julio
  • Diésel se mantendría elevado durante buena parte de 2027 según proyecciones de la industria

Japón y EE.UU. colocarán deuda por más de US$42 mil millones en una semana crítica, con rendimientos de bonos largos presionando al alza en contexto de inflación y déficit fiscal. El mercado vigila la demanda institucional y el bid-to-cover ratio como indicadores clave; la repatriación de capital japonés podría presionar aún más los rendimientos estadounidenses.

Los rendimientos de bonos del G7 alcanzan niveles no vistos desde 2002, con colocaciones clave de deuda a 10 y 30 años en EE.UU. y Japón entre el 6 y 8 de octubre que marcarán el ritmo de los mercados globales.

Entre el lunes 6 y el jueves 8 de octubre, los mercados de deuda global entran en una semana que podría redefinir el costo del capital para empresas de todo el mundo. Japón y Estados Unidos sacarán a colocar más de 42 mil millones de dólares en bonos a 10 y 30 años, en un momento en que los rendimientos del G7 han alcanzado niveles no vistos desde 2002, y en el caso del Reino Unido, desde 1998. Lo que suceda en estas subastas —cuánta demanda haya, a qué precio se cierren, quién compre— determinará si el alza de tasas continúa o si encuentra algún piso.

El calendario es denso. Japón abre el martes 6 con una colocación de 16.500 millones de dólares en bonos a 10 años. La última vez que salió al mercado, esos papeles se adjudicaron a 2,99%, pero desde entonces el rendimiento subió a 3,102%, su nivel más alto desde 1996. El miércoles 7 llega el turno de Estados Unidos con notas a 10 años cotizando cerca de 5,27% a 5,3%. El plato fuerte es el jueves 8: ambos países emitirán deuda a 30 años simultáneamente. El Tesoro estadounidense colocará 22 mil millones de dólares, mientras Japón ofrecerá alrededor de 600 mil millones de yenes, unos 3.800 millones de dólares, con rendimientos que se han acercado al 4,2%.

Lo que preocupa a los operadores es la duración. Cuando los rendimientos de los bonos largos suben, sus precios caen, y los inversionistas que los tienen en cartera ven pérdidas marcadas a mercado. Por eso estas colocaciones se observan con lupa. El indicador clave es el bid-to-cover ratio, es decir, cuántas veces la demanda supera el monto emitido. En la última subasta de 30 años en Estados Unidos, en septiembre, la demanda fue superior a 2,5 veces el monto colocado con alta participación institucional. La pregunta ahora es si ese apetito se mantiene cuando las tasas están más altas, en medio de presiones fiscales e inflacionarias crecientes.

Japón presenta un riesgo particular. Con el rendimiento del JGB a 30 años rozando el 4,2%, la deuda japonesa se vuelve sustancialmente más atractiva para aseguradoras, fondos de pensiones e inversores institucionales domésticos. El peligro que varios analistas mencionan es la repatriación de capital: si las tasas internas siguen subiendo, los inversionistas nipones tienen un incentivo adicional para vender Treasuries y bonos extranjeros, devolviendo dinero a Tokio. Esa rotación presionaría al alza los rendimientos estadounidenses y, por contagio, la deuda de todo el G7.

Para una startup en Latinoamérica o España, esto no es un asunto abstracto. Aunque una empresa joven no emite deuda a 30 años, las tasas largas globales filtran hacia las condiciones financieras que sí la tocan: el costo de capital, la valoración de múltiplos, el precio de los commodities y la fortaleza del dólar. La parte superior de la curva de rendimientos estadounidense es un termómetro del riesgo global. Cuando los Treasuries largos pagan más sin que la economía crezca, el capital se vuelve más caro para todos.

En el frente político, Donald Trump está en gira de campaña rumbo a las elecciones de mitad de mandato del 3 de noviembre, con mítines programados en Oklahoma, Alabama, Ohio y Nebraska. Las elecciones renuevan los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 35 de los 100 del Senado. El mercado, por ahora, mira el proceso con aparente apatía, asumiendo un escenario de gobierno dividido similar al que existió en la segunda mitad del mandato de Barack Obama o en el primer período de Trump. Lo que sí pondría nervioso al mercado es un triunfo republicano arrasador. Analistas advierten que la Casa Blanca avanzaría sin contrapesos con un nuevo paquete fiscal, especialmente en defensa. Trump ha prometido entregar un cheque de 5 mil dólares a cada ciudadano adulto si los republicanos retienen ambas cámaras, un proyecto que el Comité para un Presupuesto Federal Responsable estimó en alrededor de 1,2 billones de dólares y consideró que explotaría el déficit. Para una startup, un mayor déficit estadounidense implica más deuda por absorber, lo que se traduce en un techo más alto para los rendimientos largos.

En Chile, la atención se centra en el IPC de septiembre, que el INE publicará el jueves 8. El consenso proyecta una inflación anual de 4,5%, con un salto mensual de 0,8%. El dato llega en un 2026 ya golpeado: la inflación de agosto fue de 0,6% mensual y 4,1% interanual, con alimentos y bebidas no alcohólicas subiendo 1,4% y transporte 1,6%. La pregunta es cuán temporal es el repunte, sobre todo cuando actores de la industria anticipan que el precio de los combustibles, en particular el diésel, se mantendrá elevado durante buena parte de 2027. El Banco Central de Chile espera que la Tasa de Política Monetaria permanezca en 4,5%, y las expectativas inflacionarias a 12 meses subieron de 3,2% a 3,3% entre julio y septiembre, mientras la meta del instituto emisor está anclada en 3%. El desempleo llegó a 9,5% en el trimestre mayo-julio, su nivel más alto en cinco años, con cerca de 981 mil personas desocupadas, mientras el Imacec de julio cayó 1,5%, completando seis cifras negativas en siete meses.

Si la colocación de JGB a 10 años se adjudica por encima de 3,10%, se reactiva la conversación sobre la salida de la política de control de curva del Banco de Japón
— Analistas citados en el reporte
Un paquete fiscal republicano sin contrapesos, especialmente en defensa, pondría nervioso al mercado
— Analistas citados en el Primer Click
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