En la tarde del lunes 21 de septiembre de 2026, la Bonoloto depositó en Lugo una de esas pequeñas interrupciones del destino que los juegos de azar llevan siglos prometiendo: 723.782 euros para un solo acertante, y 2.300 euros repartidos entre otras 78 personas que también rozaron la fortuna. El sorteo, fiel a su cadencia semanal, recuerda que la suerte no entiende de geografías ni de lunes ordinarios.