En un mundo donde cada palabra de un banquero central puede mover continentes financieros, los mercados asiáticos encontraron alivio el jueves cuando el gobernador de la Reserva Federal, Christopher Waller, insinuó que las tasas podrían mantenerse estables si la inflación seguía cediendo. Lo que comenzó como una señal en Washington se tradujo en ganancias modestas desde Seúl hasta Tokio, con el yen recuperando terreno perdido y el dólar retrocediendo a mínimos de meses. La certeza, sin embargo, sigue siendo provisional: el viernes traerá datos de empleo que podrían reescribir el guion antes de