Bolsas asiáticas caen por repunte del petróleo ante tensión entre EE.UU. e Irán

El mercado está estructuralmente ajustado, con inventarios bajos que establecen un límite inferior para los precios
Un economista de Capital Economics explica por qué el petróleo probablemente se mantendrá elevado incluso sin escalada geopolítica.
Mark

¿Por qué suben los bonos si el petróleo está subiendo? Normalmente eso presionaría la inflación.

Mimi

Exacto, es la tensión del momento. El petróleo sube por miedo a Irán, pero al mismo tiempo los inversores huyen a bonos porque temen una escalada geopolítica. Y la Fed está diciendo que podría frenar los aumentos de tasas.

Luke

Pero espera. ¿Cuánto ha subido realmente el petróleo? El Brent subió más del 4%, pero el WTI solo subió 0,1% en las operaciones asiáticas. Eso no es exactamente un pánico.

Mimi

Tienes razón. El movimiento es real pero contenido. El Brent recuperó los cien dólares, que es un nivel psicológico importante. Pero no estamos viendo un salto dramático.

Mark

¿Y qué pasa si Trump realmente intensifica los ataques? ¿Cuánto podría subir el petróleo?

Mimi

Eso es lo que nadie sabe. El Pentágono está preparando más fuerzas en el Golfo Pérsico. Pero Irán no ha cargado petróleo en septiembre, así que el bloqueo estadounidense ya está funcionando.

Luke

Pero el análisis de Capital Economics dice que el mercado está "estructuralmente ajustado" con inventarios bajos. ¿Eso significa que incluso sin escalada, el petróleo no va a caer?

Mimi

Exactamente. Hay un piso bajo los precios. Incluso si la tensión no escala, el petróleo probablemente se mantendrá elevado.

Mark

Entonces los bonos suben porque la Fed podría frenar, pero el petróleo se mantiene alto. ¿Eso es sostenible?

Luke

Esa es la pregunta del millón. Si el petróleo sigue subiendo, eventualmente presionará la inflación y la Fed tendrá que responder. Pero por ahora, los datos que tenemos muestran que los funcionarios de la Fed están siendo moderados en sus comentarios.

Mimi

Y eso es lo que está moviendo los mercados ahora. No es la realidad de la inflación, es la expectativa de lo que hará la Fed.

  • El petróleo Brent recuperó los US$100 por barril, subiendo más del 4%
  • El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años retrocedió a 5,24% desde su máximo de 24 años
  • Irán no cargó petróleo crudo en buques cisterna en septiembre, señal de la eficacia del bloqueo naval estadounidense
  • El Pentágono podría desplegar otro portaaviones y 10.000 marineros e infantes de marina en el Golfo Pérsico

El petróleo recuperó los US$100 por barril ante perspectivas de conflicto entre EE.UU. e Irán, impulsando preocupaciones sobre inflación en mercados globales. Los bonos del Tesoro repuntaron gracias a demanda de activos refugio y comentarios moderados de funcionarios de la Fed sobre futuras subidas de tasas.

Las bolsas asiáticas se encaminan a pérdidas mientras el petróleo sube por tensiones entre EE.UU. e Irán, reaviando preocupaciones inflacionarias pese a señales moderadas de la Reserva Federal.

El petróleo volvió a rondar los cien dólares por barril el jueves, impulsado por la perspectiva de un nuevo enfrentamiento entre Estados Unidos e Irán. Con ese movimiento llegó también la vieja inquietud: la inflación podría volver a acechar los mercados globales. Las bolsas asiáticas se preparaban para abrir con pérdidas modestas, mientras que los bonos del Tesoro estadounidense, paradójicamente, ganaban terreno en Nueva York.

Los futuros de Japón y Corea del Sur apuntaban hacia el rojo. Australia mostraba pequeñas ganancias. Este arranque cauteloso llegaba después de que Wall Street cerrara con modestos avances en una sesión volátil. El sector tecnológico seguía en el centro de atención: un índice estadounidense de semiconductores había subido 1,6%, y reportes indicaban que Anthropic PBC buscaba salir a bolsa a mediados de noviembre. Los contratos del Nasdaq 100, fuertemente cargados de empresas de tecnología, avanzaban 0,3%.

Lo que capturaba la atención de los operadores era la dinámica entre dos fuerzas opuestas. El alza del petróleo, con el Brent recuperando más del 4% para superar los cien dólares, normalmente presionaría hacia arriba los rendimientos de los bonos y hacia abajo los precios de las acciones. Pero los bonos del Tesoro estadounidense estaban subiendo. El rendimiento del bono a diez años retrocedió desde su máximo de 24 años para cerrar en 5,24%, impulsado por la demanda de activos refugio tras la presión en los mercados europeos y por comentarios moderados de funcionarios de la Reserva Federal. El rendimiento del bono a dos años cayó diez puntos básicos hasta 4,79%. Los bonos australianos y neozelandeses también ganaban en las primeras operaciones del viernes.

Esta tensión entre inflación y moderación reflejaba la incertidumbre real que enfrentaban los inversores. Por un lado, una escalada en Medio Oriente podría interrumpir los flujos de petróleo y energía, presionando los precios hacia arriba. Por otro, los funcionarios de la Reserva Federal estaban enviando señales de que podrían frenar los aumentos de tasas. El vicepresidente Philip Jefferson afirmó que los responsables de la política monetaria deberían tomarse más tiempo antes de decidir si eran necesarios aumentos adicionales. El presidente de la Reserva Federal de Nueva York, John Williams, había dicho el martes que no había urgencia en considerar otra subida tras el aumento de septiembre. Krishna Guha de Evercore resumió el consenso: la Fed seguía enfocada en un miniciclo limitado de dos o tres subidas de tasas en el escenario base, sin percibir una demanda tan fuerte como para generar un peligro evidente de sobrecalentamiento.

La situación geopolítica, sin embargo, seguía siendo volátil. El Pentágono podría desplegar próximamente otro portaaviones y diez mil marineros e infantes de marina en el Golfo Pérsico, lo que brindaría a los comandantes estadounidenses más opciones si el presidente Donald Trump decidiera intensificar los ataques contra Irán. Los analistas de Wall Street señalaban que los flujos de crudo procedentes de Medio Oriente se estaban acercando a los niveles previos a la guerra. Pero Irán aparentemente no había cargado petróleo crudo en buques cisterna en septiembre, la última señal de la eficacia del bloqueo naval estadounidense para interrumpir el acceso de la República Islámica a los mercados energéticos.

Hamad Hussain, economista especializado en clima y materias primas de Capital Economics, advirtió que el aumento de los flujos seguía siendo muy vulnerable a una escalada. Además, el mercado estaba estructuralmente ajustado, dado el nivel relativamente bajo de inventarios tras seis meses de reducciones. Esto establecía un límite inferior para los precios. En otras palabras, incluso si la tensión geopolítica no escalaba, el petróleo no caería mucho.

En los mercados de divisas y criptomonedas, el movimiento fue mínimo. El índice Bloomberg Dollar Spot apenas sufrió cambios. El euro se mantuvo en 1,1244 dólares. El yen japonés se mantuvo prácticamente sin cambios a 158,00 por dólar. El Bitcoin rondaba los 84.644 dólares. Lo que importaba ahora era cómo evolucionarían los precios de la energía en los próximos días y si las tensiones entre Washington y Teherán escalarían. De eso dependería si el repunte de los bonos del Tesoro se mantenía y cuánta presión recaería finalmente sobre las acciones.

Seguimos pensando que la Reserva Federal se mantiene enfocada en un miniciclo limitado de dos o tres subidas de tasas en el escenario base
— Krishna Guha, Evercore
El aumento de los flujos sigue siendo muy vulnerable a una escalada, y el mercado está estructuralmente ajustado, dado el nivel relativamente bajo de inventarios
— Hamad Hussain, Capital Economics
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