En el umbral de unas elecciones, una coma en dieciocho páginas de ley ha puesto en suspenso el derecho democrático de 2,3 millones de ciudadanos nacionalizados bajo la llamada 'ley de nietos'. El Gobierno presiona al Tribunal Supremo para que resuelva con urgencia una ambigüedad gramatical que, según el Ejecutivo, toca 'lo más sagrado' de la democracia. Lo que nació como un tecnicismo legislativo se ha convertido en un conflicto entre poderes del Estado cuya resolución definirá quiénes pueden participar en los próximos comicios.
Bolaños urge al Supremo resolver urgentemente sobre 'ley de nietos' por afectar derecho a voto
2,3 millones de personas nacionalizadas por la 'ley de nietos' podrían quedar sin derecho a voto dependiendo de la resolución del Tribunal Supremo.