En los mercados de deuda, la confianza no se declara: se demuestra. Tras una semana de ventas masivas que llevó los rendimientos a largo plazo a máximos de casi dos décadas, Bank of America advierte que la Reserva Federal enfrenta una crisis de credibilidad inflacionaria de su propia creación: al abandonar la orientación prospectiva sin ofrecer un plan alternativo, el banco central dejó un vacío que el mercado de bonos no está dispuesto a ignorar. La pregunta que flota sobre Wall Street no es si la Fed quiere controlar la inflación, sino si sabe cómo hacerlo, y si tiene el valor de decirlo.