En el último aliento de un partido que parecía condenado al empate, Boca Juniors encontró en La Bombonera la diferencia que necesitaba: un gol de Tomás Belmonte en el minuto 93 que convirtió la paciencia colectiva en tres puntos vitales. La victoria sobre Lanús no fue un espectáculo, sino una afirmación de voluntad en un momento de la temporada donde cada punto en la Tabla Anual tiene el peso de un sueño continental. El Xeneize, tercero en esa tabla con 40 puntos, sigue persiguiendo su lugar en la Copa Libertadores 2027 con la urgencia de quien sabe que el margen de error se estrecha.