En la Bombonera, templo del fútbol argentino, Boca Juniors ofreció una lección de eficacia colectiva ante Central Córdoba, sellando el partido en los primeros diez minutos con una claridad que pocas veces se ve. Ángel Romero firmó un doblete y Enner Valencia inscribió su nombre en la historia del club como el primer ecuatoriano en marcar para la institución xeneize. La victoria, la undécima consecutiva sin derrota, no es solo un resultado: es la afirmación de un equipo que encuentra su mejor versión justo cuando los desafíos más grandes están por llegar.