En el estadio del Bosque, Boca Juniors y Platense sellaron un empate que pesa más como oportunidad perdida que como punto ganado. El equipo de Arruabarrena, que necesitaba la victoria para no ceder terreno en la competencia, mostró en un mismo partido la fragilidad de su primera mitad y la promesa incumplida de su segunda. Como ocurre tantas veces en el fútbol y en la vida, no basta con reaccionar si la reacción llega demasiado tarde.
Boca empató con Platense: los puntajes del Xeneize en el partido
Boca mejoró en el segundo tiempo pero no fue suficiente para romper el empate
¿Qué explica esa diferencia tan grande entre el primer y segundo tiempo?
Boca salió dormido. Platense los presionó desde el inicio y el Xeneize no encontró respuestas defensivas ni ofensivas. En el segundo tiempo, Arruabarrena hizo cambios tácticos y el equipo reaccionó, pero llegó tarde para ganar.
Montero fue el mejor con 7.5 puntos. ¿Eso significa que la defensa lo dejó solo?
Parcialmente. Montero tuvo que trabajar, sí, pero también fue seguro en sus intervenciones. Lo que pasó es que la defensa en general anduvo floja en el primer tiempo. Lozano y Pellegrino apenas llegaban a 4 puntos cada uno.
Villa apenas sumó 3.5 puntos. ¿Es un problema que el delantero no aparezca?
En un equipo que necesita ganar, sí. Villa es un jugador de peso ofensivo y si no está presente, el equipo pierde potencia. Los cambios que entraron después, como Merentiel, mostraron más.
¿Qué tan preocupante es dejar puntos ahora con lesionados en el horizonte?
Muy preocupante. Paredes, Pellegrino y Lozano están tocados, y si no llegan bien a Paraguay, Boca va a tener que improvisar. Perder puntos en casa cuando el equipo está incompleto es un lujo que no se puede dar.
¿Arruabarrena merece los 5 puntos que recibió?
Es justo. Hizo cambios que funcionaron, pero no fue suficiente. Un técnico que saca un equipo adelante en el segundo tiempo pero no gana merece una calificación media. Ni bien ni mal, pero tampoco lo que se necesitaba.
The Pulse
- Boca llegó al partido contra Platense con la obligación de ganar, pero salió del Bosque con apenas un punto que sabe a derrota moral.
- El primer tiempo fue un catálogo de errores: defensa permeable, mediocampo sin ritmo y un ataque que no encontró el camino, con Villa como el peor calificado del equipo.
- El descanso funcionó como reinicio: Arruabarrena ajustó el esquema y Boca salió transformado en el segundo tiempo, presionando alto y rozando el triunfo en los minutos finales.
- Montero fue el faro del equipo con 7.5 puntos, seguido por Aranda con 7, mientras que los suplentes tuvieron un impacto desigual que no alcanzó para inclinar la balanza.
- La preocupación se extiende más allá del resultado: Paredes, Pellegrino y Lozano llegan tocados al próximo compromiso ante Recoleta en Paraguay, donde Boca no puede darse el lujo de seguir cediendo puntos.
En el estadio del Bosque, Boca Juniors y Platense sellaron un empate que pesa más como oportunidad perdida que como punto ganado. El equipo de Arruabarrena, que necesitaba la victoria para no ceder terreno en la competencia, mostró en un mismo partido la fragilidad de su primera mitad y la promesa incumplida de su segunda. Como ocurre tantas veces en el fútbol y en la vida, no basta con reaccionar si la reacción llega demasiado tarde.
Boca se fue del Bosque con un punto que dejó más frustración que alivio. El equipo de Arruabarrena necesitaba ganar ante Platense, pero terminó igualado en un encuentro de dos caras muy distintas.
En el primer tiempo, el Xeneize anduvo apagado y vulnerable. La defensa fue permeable, el mediocampo no encontró ritmo y el ataque fue prácticamente inexistente. Pellegrino y Lozano apenas pudieron contener al Calamar, Paredes y Blanco no encontraron su mejor versión, y Villa fue el peor del equipo con apenas 3.5 puntos.
El segundo tiempo trajo otra cara. Con ajustes de Arruabarrena, Boca salió con mayor actitud, presionó más arriba y estuvo cerca de los tres puntos en los minutos finales. Montero fue el mejor del equipo con 7.5 puntos, Aranda cerró con 7 y Ascacibar mejoró notablemente en el mediocampo. Entre los suplentes, Merentiel fue el más destacado con 6.5 puntos, aunque el impacto del banco fue desigual.
Arruabarrena recibió una calificación de 5 puntos: el equipo mejoró, pero no fue suficiente. Ahora Boca debe recuperar a Paredes, Pellegrino y Lozano antes de viajar a Paraguay, donde enfrentará a Recoleta en un partido que no admite más puntos cedidos.
Boca se fue del Bosque con un punto en el bolsillo, un resultado que dejó más sabor a frustración que a alivio. El equipo de Rodolfo Arruabarrena llegó al partido contra Platense necesitando ganar, pero terminó igualado en un encuentro donde el Xeneize mostró caras muy distintas según el momento del juego.
En los primeros cuarenta y cinco minutos, Boca anduvo apagado. La defensa fue permeable, el mediocampo no encontraba ritmo, y los atacantes no lograban conectar con claridad. Leandro Lozano y Marco Pellegrino, en la línea defensiva, apenas pudieron contener los embates del Calamar, ambos con apenas 4 puntos en sus actuaciones. Lautaro Blanco y Leandro Paredes tampoco encontraron su mejor versión en el primer tiempo, rondando los 4.5 puntos cada uno. Sebastián Villa, que debería haber sido protagonista en ataque, fue prácticamente invisible: apenas 3.5 puntos, el peor registro de los que jugaron de inicio.
Pero algo cambió cuando sonó el silbato para el segundo tiempo. Arruabarrena hizo ajustes, y Boca salió con otra actitud. La reacción fue real: el equipo presionó más arriba, buscó con mayor claridad, y estuvo cerca de llevarse los tres puntos en los minutos finales. Álvaro Montero, en el arco, fue sólido durante todo el partido y terminó siendo el mejor del equipo con 7.5 puntos. Tomás Aranda, en defensa, también tuvo una buena segunda mitad y cerró con 7 puntos. Santiago Ascacibar mejoró notablemente en el mediocampo con 6.5 puntos, mientras que Milton Delgado sumó 6 desde su posición.
Los cambios que ingresaron en el segundo tiempo tuvieron impacto desigual. Miguel Merentiel, quien entró para darle más potencia ofensiva, fue de los mejores entre los suplentes con 6.5 puntos. Dylan Gorosito aportó 5.5 puntos, y Alan Velasco, otro de los que ingresó, sumó 5. Ayrton Costa, en cambio, apenas pudo influir con 4 puntos.
El técnico Arruabarrena recibió una calificación de 5 puntos, un reflejo de que aunque el equipo mejoró en el segundo tiempo, no fue suficiente para romper el empate. Boca dejó puntos valiosos en la competencia, algo que pesa en una campaña donde cada resultado cuenta.
Ahora el equipo debe pensar en lo que viene. Hay jugadores tocados que preocupan: Paredes, Pellegrino y Lozano están en la lista de cuidado antes del próximo desafío. La próxima parada es Paraguay, donde Boca enfrentará a Recoleta en la vuelta de una serie que ya tiene su primer capítulo escrito. Recuperar efectivos será clave para no seguir dejando puntos en el camino.
Notable Quotes
El equipo del Vasco Arruabarrena levantó en el segundo tiempo, se lo igualó al Calamar e incluso casi se lo gana en la última del partido— Análisis del encuentro