En los días 12 y 13 de septiembre de 2026, Blizzard Entertainment utilizó BlizzCon como escenario para revelar el futuro de dos de sus franquicias más queridas: Diablo V, confirmado oficialmente con tráiler, y un nuevo StarCraft que abandona la estrategia en tiempo real para convertirse en un shooter narrativo de mundo abierto. Ambos anuncios hablan de una compañía dispuesta a reinventarse, aunque la promesa de StarCraft llega con una espera que se extiende hasta 2030, situando sus ambiciones en un horizonte incierto. Blizzard no solo presentó juegos; presentó una filosofía: la de una empresa