Blindex: la empresa blindada detrás del 'papamóvil' de De La Espriella

Un convenio que no aparecía en los registros públicos de financiamiento
El acuerdo entre Blindex y la campaña de De la Espriella para proporcionar protección especial no fue reportado en formularios electorales.
Mark

¿Por qué importa que un vehículo blindado no aparezca en los reportes de campaña?

Mimi

Porque los candidatos deben reportar todo lo que reciben de valor durante una campaña. Si una empresa proporciona un servicio de seguridad especial sin costo, eso tiene un valor económico que debería estar documentado.

Mark

¿Pero no es normal que los candidatos reciban protección especial?

Mimi

Sí, pero el Estado proporciona esa protección de forma estandarizada. Lo inusual aquí es que fue un convenio privado entre la campaña y una empresa específica, sin que apareciera en los registros públicos.

Mark

¿Qué sugiere el historial de Blindex con el gobierno?

Mimi

Que es una empresa establecida con décadas de contratos con ministerios, la Fiscalía, la Policía. No es una firma desconocida. Tiene acceso y relaciones institucionales profundas.

Mark

¿Crees que el convenio fue ilegal?

Mimi

Eso no está claro. Lo que está claro es que no fue transparente. La empresa se negó a revelar los términos, argumentando confidencialidad de seguridad. Pero eso deja sin respuesta si cumplió con las normas electorales.

Mark

¿Qué pasa ahora?

Mimi

Eso depende de si las autoridades electorales deciden investigar si el convenio debería haber sido reportado. Por ahora, el presidente electo tiene su protección y la empresa mantiene sus términos en secreto.

  • Un vehículo blindado dentro de una caja de cristal también blindada irrumpió en la imagen del primer discurso presidencial, convirtiendo una celebración en una interrogante pública.
  • El convenio entre Blindex y la campaña de De la Espriella no aparece en el formulario de Cuentas Claras, el registro obligatorio de financiamiento ante las autoridades electorales.
  • Un accionista de Blindex confirmó la existencia del acuerdo pero se negó a revelar su monto, alegando confidencialidad y razones de seguridad del candidato.
  • La empresa acumula contratos con Mindefensa, Ecopetrol, la Fiscalía y el Ejército, lo que amplía el alcance político y económico de la relación ahora bajo escrutinio.
  • Persiste sin respuesta la pregunta central: ¿debió este convenio de seguridad haber sido declarado como parte del financiamiento de la campaña presidencial?

Cuatro horas después de su victoria electoral, Abelardo de la Espriella pronunció su primer discurso como presidente electo de Colombia resguardado dentro de una estructura blindada que despertó tantas preguntas como su triunfo mismo. La Unidad Investigativa de El Tiempo descubrió que ese dispositivo de seguridad —comparable al papamóvil— provenía de un convenio privado con Blindex, empresa con tres décadas de operación y contratos estatales por más de 139 mil millones de pesos, acuerdo que no figura en los registros públicos de financiamiento de campaña. En la historia de las democracias, los bordes entre la seguridad legítima y el beneficio no declarado han sido siempre terreno fértil para la desconfianza ciudadana.

Cuatro horas después del cierre de urnas, Abelardo de la Espriella llegó al monumento de la Ventana del Mundo en Barranquilla para dar su primer discurso como presidente electo. No llegó solo ni en un vehículo ordinario: lo hizo dentro de una estructura de cristal blindado que envolvía su automóvil, una imagen que generó especulación inmediata entre quienes la presenciaron. ¿Era protección estatal? ¿Una donación extranjera? ¿Un esquema especial del movimiento Firmes por la Patria?

La Unidad Investigativa de El Tiempo identificó en las imágenes el logo de Blindex sobre un vehículo de Neoestar, otra firma del sector. La investigación determinó que ese dispositivo —comparado con el papamóvil habilitado tras el atentado a Juan Pablo II— no formaba parte del esquema de seguridad que el Estado asigna a los candidatos, ni era una contribución de gobiernos extranjeros. Era el resultado de un convenio privado entre Blindex y la campaña, activado tras circular versiones sobre posibles amenazas al candidato, incluso con la modalidad de francotirador.

Blindex opera desde 1993 con plantas en Bogotá, Cali y Barranquilla, y registra activos por más de 54 mil millones de pesos. Sus contratos públicos superan los 139 mil millones desde 2004, con entidades como el Ministerio de Defensa, Ecopetrol, la Fiscalía y la Policía Nacional. Cuando El Tiempo contactó a la empresa, un accionista confirmó la existencia del convenio pero se negó a revelar su monto o detalles, citando razones de confidencialidad y seguridad.

Lo que ninguna de las partes respondió fue la pregunta de fondo: si ese acuerdo debió haber sido reportado ante las autoridades electorales como parte del financiamiento de la campaña presidencial. El convenio no aparece en el formulario de Cuentas Claras ni sería descontado de la reposición de gastos por votos obtenidos, dejando abierta una brecha entre la seguridad del candidato y la transparencia que exige la democracia.

Cuatro horas después de que cerraron las urnas, Abelardo de la Espriella se presentó en el monumento de la Ventana del Mundo en Barranquilla para pronunciar su primer discurso como presidente electo de Colombia. Lo que llamó la atención de quienes lo vieron no fue solo su victoria sobre Iván Cepeda del Pacto Histórico, sino la forma en que llegó: dentro de un vehículo blindado que a su vez estaba encerrado en una caja de cristal también blindada. Los espectadores especularon de inmediato. ¿Era parte del dispositivo de seguridad que el gobierno Petro había desplegado para los candidatos? ¿Una donación de un país extranjero? ¿Un esquema especial para proteger al abogado del movimiento Firmes por la Patria?

En las fotos y videos del discurso se veía claramente el logo de Blindex, una empresa de blindaje, sobre un vehículo que pertenecía a otra compañía del mismo sector llamada Neoestar. La Unidad Investigativa de El Tiempo indagó y descubrió que esa protección —comparada por algunos con el famoso papamóvil que se habilitó en el Vaticano después del atentado a Juan Pablo II— no provenía de los esquemas que el Estado proporcionaba a los candidatos, que consistían en treinta efectivos de la Fuerza Pública y hasta cinco vehículos en un solo dispositivo. Tampoco era una donación de gobiernos extranjeros.

Lo que había ocurrido era un convenio entre Blindex y la campaña de De la Espriella. Un acuerdo que, hasta el momento de la investigación, no aparecía en el formulario de Cuentas Claras que los candidatos deben presentar ante las autoridades electorales, y que tampoco sería deducido de la reposición de gastos que recibe un candidato por los votos que obtiene. El convenio se había habilitado después de que circularan versiones sobre posibles amenazas contra el candidato, incluso con la modalidad de francotirador. Sus detractores sugirieron que esas amenazas eran parte de una estrategia electoral.

Blindex es una empresa que opera desde 1993 con plantas de blindaje en Bogotá, Cali y Barranquilla. Se dedica a la fabricación de vidrios blindados certificados, soluciones de blindaje arquitectónico para oficinas, residencias y espacios comerciales, además de proyectos para transporte de tropa, ambulancias, aeronaves y transporte de valores. Según documentos en poder de El Tiempo, la firma registraba a 2026 activos por 54 mil 383 millones de pesos. Entre sus accionistas figuran George Isaak Levy Preuss con el 23 por ciento, Felipe Adolfo Arbeláez con el 7 por ciento, Felipe Uribe Escobar con el 9 por ciento, Aielet Weissman Zilvestein con el 1 por ciento, la firma Spinstar Holding LTD. con el 49 por ciento e Inversiones Prado Grande S.A.S con el 8 por ciento.

La investigación reveló que Blindex registra en plataformas públicas contratos por más de 139 mil millones de pesos, al menos desde 2004 hasta enero del año anterior. En el último cuatrienio tuvo contratos con la Rama Judicial para suministro e instalación de elementos y servicios de restauración de vehículos blindados. También con Metro Cali S.A. para alquiler de vehículos blindados para el desplazamiento del presidente de esa entidad, y con la Cámara de Comercio de Cali para desmonte de blindajes. A través de su unión temporal Armor International SA, la empresa había tenido contratos con el Ministerio de Defensa en 2007 para adquisición de ambulancias, con Ecopetrol en 2017 para arrendamiento de vehículos blindados, con la Dirección General de la Policía Nacional para adquisición de vehículos, y con la Fiscalía en 2012 para entrega de 23 camionetas doble cabina con platón a Diesel.

Cuando El Tiempo contactó a Blindex para preguntar sobre la caja blindada utilizada en la campaña, uno de sus accionistas se negó a referirse al tema argumentando que se trataba de un asunto de seguridad del candidato. Sin embargo, confirmó que había un convenio entre De la Espriella y la firma cuyo monto y detalles no podían revelarse por razones de confidencialidad. La empresa no aclaró por qué el convenio no había sido reportado en los formularios de financiamiento de campaña, ni respondió sobre las implicaciones legales de un arreglo de seguridad que no aparecía en los registros públicos. La pregunta que quedaba sin respuesta era si ese tipo de convenios debería haber sido reportado ante las autoridades electorales como parte del financiamiento de la campaña presidencial.

Se trata de un convenio entre la firma Blindex y la campaña de Abelardo De La Espriella que, por ahora, no aparece en el formulario de Cuentas Claras
— Investigación de El Tiempo
No se podía referir al tema porque se trata de un asunto de seguridad del candidato
— Accionista de Blindex
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