Blackstone aplaza el debut en Bolsa de HIP hasta 2027 por volatilidad de mercados

Contamos con demanda, pero es necesario ir con un colchón amplio
Los bancos coordinadores reconocen interés inversor pero advierten que sin un margen de seguridad sustancial, el riesgo es demasiado alto.
Mark

¿Por qué Blackstone no simplemente baja el precio de la oferta y lanza la salida a Bolsa ahora? Parece que hay demanda.

Mimi

Porque una salida a Bolsa no es solo captar dinero a cualquier precio. Es establecer una valoración que valide la empresa en el mercado. Si Blackstone rebaja demasiado, envía una señal de debilidad que perseguirá a HIP durante años.

Luke

Pero eso es especulación sobre lo que Blackstone piensa. ¿Qué dicen realmente los bancos coordinadores?

Mimi

Los bancos dicen que hay demanda, pero que el entorno no garantiza un debut exitoso. Eso es lo que está documentado.

Mark

¿Qué hace que octubre-noviembre sea tan diferente de enero-febrero de 2027?

Mimi

Principalmente, la esperanza de que la volatilidad geopolítica se resuelva y que los mercados se estabilicen. Las elecciones estadounidenses habrán pasado, y habrá más claridad sobre las políticas de tipos de interés.

Luke

Pero eso es especulación también. Nadie sabe si las cosas estarán mejor en 2027.

Mimi

Cierto. Lo que sabemos es que ahora mismo, con Irán, Francia y las incertidumbres en el aire, los inversores están menos dispuestos a asumir riesgos.

Mark

¿Qué pasa si Blackstone simplemente vende HIP a otro fondo?

Mimi

Eso fue el plan alternativo. Intentaron venderla a GIC, el fondo soberano de Singapur, pero no llegaron a un acuerdo de precio.

Luke

¿Cuándo fue eso? ¿Hace cuánto tiempo?

Mimi

El artículo no especifica la fecha exacta, solo que la opción se enfrió después de que no llegaran a un acuerdo.

Mark

Entonces, ¿Blackstone está atrapada?

Mimi

No exactamente. Tienen capacidad para lanzar la salida a Bolsa en cualquier momento. Solo están esperando mejores condiciones.

Luke

¿Y si esas condiciones no llegan? ¿Cuál es el plan B?

Mimi

El artículo no lo dice. Solo que Blackstone mantiene la intención de hacer un movimiento en HIP.

  • Blackstone tenía todo listo —bancos, documentos y calendario— para lanzar la OPS de HIP en octubre o noviembre de 2026, pero la ventana se cerró antes de abrirse.
  • El BCE ha subido tipos dos veces en tres meses hasta el 2,25%, la deuda pública española ya rinde por encima del 3% y los conflictos en Irán presionan el precio de la energía, creando un entorno que desincentiva las grandes apuestas inmobiliarias.
  • Los bancos colocadores —Santander, Morgan Stanley, Citi, BNP Paribas y Goldman Sachs— detectan demanda inversora, pero advierten que sin un colchón amplio de seguridad el riesgo de un debut fallido es inaceptable para una operación de 700 millones en capital nuevo.
  • El fracaso previo de la venta a GIC, el fondo soberano de Singapur, por desacuerdo en el precio, deja la Bolsa como único camino viable para Blackstone, elevando la presión sobre el éxito de la futura OPS.
  • La operación queda en suspenso técnico: todo preparado, dedo sobre el botón, esperando que 2027 traiga la estabilidad que 2026 no supo ofrecer.

En el umbral de lo que habría sido una de las mayores salidas a Bolsa del sector hotelero europeo, Blackstone ha decidido pausar el debut bursátil de HIP —su inmobiliaria barcelonesa valorada en 6.000 millones de euros— aplazándolo de finales de 2026 a inicios de 2027. La decisión no refleja debilidad del activo, sino la prudencia que impone un mundo donde la inflación, la subida de tipos y la incertidumbre geopolítica han convertido el momento en enemigo de la ambición. Es el recordatorio eterno de que los mercados no esperan a nadie, pero tampoco perdonan a quienes llegan demasiado pronto.

Blackstone tiene todo listo para llevar a Bolsa a HIP, su inmobiliaria hotelera barcelonesa con una cartera de 6.000 millones de euros, 61 hoteles y 20.000 habitaciones en España, Portugal, Italia y Grecia. Los cinco bancos coordinadores tienen sus presentaciones preparadas y el plan original apuntaba a octubre o noviembre de 2026. Sin embargo, el debut se ha pospuesto a inicios de 2027 por una razón tan simple como incómoda: el mundo se ha vuelto demasiado incierto para garantizar el éxito de una operación de esta envergadura.

La volatilidad que ha frenado la operación tiene causas concretas. El Banco Central Europeo ha subido los tipos dos veces en tres meses hasta el 2,25%, la inflación persiste impulsada por las tensiones en Irán y el estrecho de Ormuz, Francia genera inquietud por el deterioro de sus cuentas públicas y las elecciones de medio mandato en Estados Unidos añaden otra capa de incertidumbre. Por separado, cada factor sería manejable; juntos, crean un entorno donde los grandes inversores prefieren esperar.

Los bancos colocadores sí detectan demanda, y eso es relevante. El problema es que HIP necesita un debut triunfal para captar los 700 millones en capital nuevo que Blackstone pretende recaudar —casi cinco veces lo que han logrado las dos únicas empresas que han debutado en España este año—. Con el Tesoro español colocando letras a 12 meses por encima del 3%, los inversores tienen alternativas rentables y sin riesgo, lo que no favorece a una inmobiliaria en salida a Bolsa.

Blackstone ya intentó vender HIP al fondo soberano de Singapur GIC, que controla el 35% de la empresa, pero la operación se enfrió por desacuerdo en el precio. La Bolsa es ahora el único camino. Si HIP logra cotizar, se convertiría en una de las mayores inmobiliarias españolas del mercado, comparable a Merlin Properties o Colonial. Por ahora, todo el trabajo está hecho y Blackstone puede pulsar el botón en cualquier momento. La pregunta es si 2027 abrirá la ventana que 2026 cerró.

Blackstone tiene todo listo para llevar a Bolsa a HIP, su inmobiliaria hotelera barcelonesa con una cartera de 6.000 millones de euros en activos. Los papeles están firmados, los bancos coordinadores —Santander, Morgan Stanley, Citi, BNP Paribas y Goldman Sachs— tienen sus presentaciones preparadas, y la empresa dispone de 61 hoteles y 20.000 habitaciones repartidas entre España, Portugal, Italia y Grecia. Hace apenas semanas, el plan era claro: octubre o noviembre de 2026. Ahora, el debut se ha pospuesto a inicios de 2027, y la razón es tan simple como incómoda: el mundo se ha vuelto demasiado incierto para que un movimiento de esta envergadura tenga garantías de éxito.

La volatilidad que ha frenado a Blackstone no es especulativa ni pasajera. En septiembre, el Banco Central Europeo subió los tipos de interés un cuarto de punto por segunda vez en tres meses, llevando el precio del dinero al 2,25%, con expectativas de nuevas subidas antes de fin de año. La inflación sigue siendo el enemigo: los conflictos geopolíticos en Irán y el estrecho de Ormuz han tensionado los precios del petróleo y el gas, alimentando presiones inflacionarias que los bancos centrales intentan controlar frenando la economía. Mientras tanto, Francia concentra las preocupaciones de los mercados por el deterioro de sus cuentas públicas y la incertidumbre política, con presupuestos que probablemente no recibirán el apoyo necesario. Las elecciones de medio mandato en Estados Unidos están programadas para el 3 de noviembre. Cada uno de estos factores, aisladamente, sería manejable. Juntos, crean un entorno donde los grandes inversores prefieren esperar.

Los bancos colocadores detectan demanda. Eso es importante: no es que no haya compradores interesados en HIP. El problema es que el escenario actual no garantiza lo que toda salida a Bolsa necesita: un debut triunfal que valide la operación y permita a Blackstone captar los 700 millones de euros que pretende recaudar en forma de capital nuevo, además de la potencial venta de acciones ya existentes. Para ponerlo en perspectiva, las dos únicas compañías que se han estrenado en España este año han captado 173 millones (TSK) y 150 millones (la filial española de Digi). El objetivo de HIP es casi cinco veces mayor. "Contamos con demanda, pero en estas circunstancias es necesario ir con un colchón amplio", señalaron fuentes cercanas a los bancos coordinadores. La traducción es clara: sin un margen de seguridad sustancial, el riesgo de un fracaso es demasiado alto.

La inflación y la subida de tipos tienen un efecto inmediato en las decisiones de inversión inmobiliaria. Cuando los tipos suben, la financiación se encarece, lo que reduce la rentabilidad de los proyectos. Pero hay algo más: la deuda pública comienza a ofrecer retornos atractivos. El Tesoro español acaba de colocar letras a 12 meses por encima del 3%, la primera vez desde 2024. Para un inversor, eso significa que puede obtener una rentabilidad decente sin asumir el riesgo de una inmobiliaria en salida a Bolsa. Es un cambio de incentivos que no favorece a Blackstone.

Lo que sí está fuera de duda es la intención de la firma estadounidense de llevar adelante esta operación. Las fuentes consultadas indican que la convocatoria de elecciones generales españolas para el 27 de noviembre no representa un obstáculo. Tampoco lo es el hecho de que Blackstone haya fracasado en su intento de vender HIP a GIC, el fondo soberano de Singapur que controla el 35% de la empresa. Esa opción se enfrió después de que no llegaran a un acuerdo de precio. Ahora, la Bolsa es el camino.

HIP se convertiría en una de las mayores inmobiliarias españolas cotizadas si logra su debut, comparable a Merlin Properties y Colonial SFL. La empresa fue fundada por Alejandro Hernández-Puértolas, su actual consejero delegado, y varios socios. Blackstone la adquirió del Sabadell en 2017, y un año después lanzó una oferta pública de adquisición por casi 2.000 millones sobre Hispania, entonces la mayor propietaria hotelera de España, integrándola en HIP.

Por ahora, todo el trabajo está hecho. Blackstone tiene la capacidad de pulsar el botón de salida a Bolsa en cualquier momento si las condiciones mejoran. Los bancos coordinadores esperan. El mercado espera. La pregunta que flota en el aire es si la ventana de oportunidad se abrirá en 2027, o si la volatilidad seguirá siendo lo suficientemente persistente como para que incluso un gigante como Blackstone prefiera esperar aún más.

Salvo que Blackstone rebaje sus pretensiones de precio, el escenario base ahora es posponer la transacción
— Fuentes financieras cercanas a los bancos colocadores
Contamos con demanda, pero en estas circunstancias es necesario ir con un colchón amplio
— Fuentes cercanas a los bancos colocadores
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