Binance sufre el mayor robo cripto de la historia: 6.300 millones y un ataque atribuido a Lazarus

Rastrear el dinero no equivale a recuperarlo
De los 6.300 millones robados, unos 3.200 millones siguen en manos de los atacantes, sobre todo en bitcoin y ether.
Mark

Lo primero que sorprende es la velocidad: 20 minutos para vaciar casi todo.

Mimi

Sí, y el punto de entrada fue modesto: el ordenador de un ingeniero. Con ese acceso pudieron firmar transacciones desde dentro.

Mark

¿Y por qué el mercado no se hundió?

Mimi

Cayó algo más de un 4% en bitcoin y ether, y BNB un 5%. Las stablecoins mantuvieron su valor. Un analista de eToro lo atribuye a inversores más maduros.

Luke

Ojo: esa es la lectura de un analista, no un hecho comprobado. Y la calma también depende de que Binance cumpla su promesa de cubrir las pérdidas.

Mark

Y sobre la autoría, ¿está claro que fue Corea del Norte?

Luke

Es una atribución de TRM Labs y Chainalysis basada en patrones operativos. El texto dice "probablemente vinculados"; no hay confirmación oficial citada para este caso.

Mimi

Aun así, el método encaja con otros golpes de Lazarus, como el de Bybit, que el FBI sí les atribuyó.

Mark

¿Se recuperará el dinero?

Mimi

Unos 3.000 millones ya están congelados por Tether y Circle. Los 3.200 millones restantes, sobre todo bitcoin y ether, son más difíciles de frenar.

Luke

Y no sabemos aún cuántos "puntos de intrusión adicionales" hubo ni cuándo reabrirá Binance las retiradas. Esas cifras de congelación son estimaciones.

  • Un ingeniero y su equipo comprometido abrieron la puerta, y en unos 20 minutos gran parte de los fondos desapareció de las billeteras.
  • Binance detuvo todas sus operaciones, incluidas las retiradas de clientes, mientras revisa a fondo sus sistemas de seguridad.
  • Tether y Circle congelaron unos 3.000 millones, pero los atacantes aún retienen cerca de 3.200 millones en bitcoin y ether, fuera de alcance.
  • La empresa promete cubrir todas las pérdidas, pero el fondo SAFU de 1.200 millones no basta, y el mercado sigue atento a si repondrá los fondos con recursos propios.

Hacia el final de una semana cualquiera, la mayor plataforma de criptomonedas del mundo reconoció un ciberataque que, con el paso de las horas, se reveló como el mayor robo de la historia de los activos digitales. Detrás de la cifra, de unos 6.300 millones de dólares, hay una vieja lección de la era digital: basta con comprometer a una persona y su ordenador para abrir las puertas de una fortaleza. La rapidez de los atacantes contrasta con la lentitud de las respuestas, y el dinero, aunque trazable, no siempre es recuperable. Lo que está en juego ahora es si la confianza de millones de usuarios puede sostenerse sobre los recursos propios de la empresa.

Todo empezó a última hora del jueves, cuando Binance anunció un ciberataque que parecía uno más en un sector acostumbrado a estos avisos. Pronto quedó claro que se trataba del peor robo de la historia de los activos digitales, con unos 6.300 millones de dólares sustraídos, cuatro veces lo que se llevó Bybit el año pasado.

La investigación apunta a un punto de partida humano: el ordenador de un ingeniero, comprometido por los atacantes, les permitió autorizar transacciones que vaciaron distintas billeteras en unos 20 minutos. Después, los fondos se movieron por varias redes y protocolos descentralizados, buscando activos con más privacidad para dificultar su seguimiento. Binance suspendió sus operaciones mientras revisa sus sistemas.

Aunque las transacciones en cadena pueden rastrearse, recuperar el dinero es otra cuestión. Tether y Circle congelaron unos 3.000 millones, pero bitcoin y ether no tienen una autoridad central que pueda hacerlo, y los atacantes conservan unos 3.200 millones.

La empresa asegura que cubrirá las pérdidas con recursos propios y con el fondo SAFU, aunque este apenas alcanza los 1.200 millones. Binance dice haber reservado más de 6.340 millones, y el mercado ha reaccionado con calma relativa. Los investigadores atribuyen el ataque a Lazarus, vinculado a Corea del Norte, un grupo que ya había golpeado a Bybit y que en 2025 robó más de 2.000 millones. Queda por ver si la promesa de Binance se cumple.

Todo empezó a última hora del jueves, cuando Binance, la mayor plataforma de criptomonedas del mundo, anunció que había sufrido un ciberataque. En un sector acostumbrado a este tipo de avisos, parecía uno más. Con el paso de las horas quedó claro que era el peor robo de la historia de los activos digitales: unos 6.300.000.000 de dólares sustraídos, cuatro veces lo que se llevaron el año pasado de Bybit.

De momento, Binance ha dado pocos detalles. Primero habló de un incidente de seguridad ligado al ordenador comprometido de uno de sus ingenieros; después admitió que hubo otros "puntos de intrusión adicionales". Según TRM Labs, firma de análisis de blockchain, los atacantes entraron en los sistemas internos a través de ese equipo, lo que les permitió autorizar y firmar varias transacciones que vaciaron distintas billeteras. La mayor parte del dinero salió en unos 20 minutos.

Después movieron los fondos por varias redes y recurrieron a protocolos descentralizados para convertir los activos que se pueden congelar en otros tokens con más capas de privacidad, lo que dificulta el rastreo. Lo robado incluye bitcoin, ether y stablecoins respaldadas por el dólar, como USDT, de Tether, y USDC, de Circle. Para evitar nuevas fugas, Binance suspendió temporalmente todas sus operaciones, retiradas de clientes incluidas, hasta completar una revisión integral de seguridad.

La cifra es récord, pero pequeña frente al tamaño de la plataforma: según DefiLlama, Binance controla unos 137.000 millones de dólares en activos en cadena. Además, las transacciones en blockchains públicas quedan registradas, así que se puede seguir el rastro del dinero. Rastrear no es recuperar, sin embargo. Tether y Circle pueden congelar tokens en direcciones concretas; bitcoin y ether no tienen una autoridad central que lo permita. La rápida intervención de ambas emisoras congeló unos 3.000 millones, cerca de la mitad del botín, según las últimas estimaciones. Los atacantes conservan unos 3.200 millones, sobre todo en bitcoin y ether.

El fundador, Changpeng Zhao, y el CEO, Richard Teng, han asegurado que Binance cubrirá las pérdidas con recursos propios y con el fondo SAFU, creado en 2018 como garantía de los usuarios ante fallos de seguridad o ciberataques. Según Citi, ese fondo vale unos 1.200 millones, insuficiente por sí solo. La empresa dice haber reservado ya más de 6.340 millones, de los cuales 5.000 millones están en los mismos tipos de activos afectados; el resto lo está comprando en el mercado. Un portavoz afirmó: "Superaremos esta tormenta".

El mercado reaccionó con calma relativa. Bitcoin y ether cayeron algo más de un 4% y BNB, el token del ecosistema Binance, cerca de un 5%. USDT y USDC mantuvieron su paridad con el dólar. Javier Molina, analista de eToro, lo atribuye a que los inversores actuales ya no son especuladores movidos por el FOMO, sino gente con cierto conocimiento. A ello se suma la promesa de Binance de cubrir todo.

TRM Labs y Chainalysis apuntan a TraderTraitor, también conocido como Lazarus Group, vinculado a Corea del Norte. Dicen haber hallado patrones operativos coincidentes con golpes anteriores, como la infiltración de trabajadores informáticos en empresas del sector. Chainalysis describe esa táctica como una de las principales vías de ataque del régimen, porque da acceso privilegiado a los sistemas.

Lazarus ya era conocido: el FBI lo señaló como responsable del hackeo de Bybit, donde se vació una billetera fría de Ethereum y se perdieron unos 1.500 millones de dólares. En 2025 robó 2.020 millones en criptomonedas, un 51% más que el año anterior, según Chainalysis. Ari Redbord, de TRM Labs, sostiene que Corea del Norte obtuvo en una sola noche aproximadamente lo mismo que en los seis años anteriores. Queda por ver si Binance logra reponer los fondos con sus propios recursos, dado que el SAFU no basta.

Superaremos esta tormenta.
— Portavoz de Binance
En una sola noche, Corea del Norte obtuvo aproximadamente la misma cantidad que había robado durante los seis años anteriores.
— Ari Redbord, TRM Labs
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