Bill Ackman, figura habitual de los mercados financieros estadounidenses, llegó a Ciudad de México para tocar la campana de la Bolsa Mexicana de Valores y dejó abierta una puerta: una propuesta de inversión en el país que aún no se conoce en detalle y que comenzará a examinarse con más rigor la próxima semana. Su visita se inscribe en una relación que ya tiene historia, hecha de capital mexicano que ha fluido hacia sus vehículos y de un listado bursátil reciente que él interpreta como señal de confianza mutua. Como tantas veces en las finanzas, el gesto público adelanta una intención, pero el
Bill Ackman evalúa una propuesta de inversión en México mientras busca capital en su visita al país
Una propuesta sin detalles y una auditoría que empieza la próxima semana
¿Qué fue lo más concreto que dijo Ackman en la BMV?
Que analiza una propuesta de inversión recibida en México y que la próxima semana empieza una auditoría más profunda. Es el único dato con fecha.
Y conviene notar lo que falta: no dijo el monto, el sector ni quién la presentó. Hoy es una intención, no una inversión.
¿Por qué viene a México?
Está levantando capital para la matriz de Pershing Square. Dice que hace más de un año vendió una pequeña parte del negocio a inversionistas, entre ellos mexicanos, y que desde entonces ha captado cientos de millones de dólares de family offices y fondos de pensiones.
Esa cifra es suya, expresada en forma aproximada. No hay desglose ni verificación independiente en lo publicado.
¿Tiene Pershing Square presencia en América Latina?
No tiene participaciones en empresas de la región porque se enfoca en grandes capitalizaciones. Aun así, su fundación respaldó a Ualá en 2024, y esa fintech opera como banco en México.
Y por eso su comentario de que sabe algo del sector financiero mexicano no prueba que la propuesta sea financiera. Eso no se ha dicho.
¿Y la mención a Trump?
Opina que la relocalización de cadenas de suministro podría beneficiar a México. Es una valoración suya, no un dato.
Il Polso
- Ackman confirma que estudia una propuesta de inversión en México, pero guarda en silencio su monto, sector y contraparte.
- La auditoría más profunda arranca la próxima semana y marcará si la oferta pasa de conversación a negocio.
- Pershing Square levanta capital para su matriz y busca en México family offices y fondos de pensiones dispuestos a sumarse.
- Su presencia en la BMV, con dos vehículos listados desde septiembre, convierte la visita en una vitrina de confianza bilateral.
- Ackman apuesta a que la relocalización de cadenas impulsada por Trump haga de México un gran beneficiario, siempre que haya políticas pro-negocio.
Bill Ackman, figura habitual de los mercados financieros estadounidenses, llegó a Ciudad de México para tocar la campana de la Bolsa Mexicana de Valores y dejó abierta una puerta: una propuesta de inversión en el país que aún no se conoce en detalle y que comenzará a examinarse con más rigor la próxima semana. Su visita se inscribe en una relación que ya tiene historia, hecha de capital mexicano que ha fluido hacia sus vehículos y de un listado bursátil reciente que él interpreta como señal de confianza mutua. Como tantas veces en las finanzas, el gesto público adelanta una intención, pero el desenlace dependerá de lo que revele un análisis que todavía no ha empezado.
El jueves, Bill Ackman, fundador y director ejecutivo de Pershing Square Capital Management, hizo sonar la campana de la sesión en la Bolsa Mexicana de Valores. En la conferencia posterior reveló que recibió una propuesta de inversión en el país y que la analiza, sin precisar si se trata de capital, de un sector o de una contraparte. Lo único concreto es el calendario: la próxima semana empieza una auditoría más profunda.
La visita forma parte de un esfuerzo para levantar capital para la matriz de Pershing Square. Ackman la describió como una oportunidad para conocer a empresarios e inversionistas mexicanos, a quienes dijo haber encontrado receptivos. Según explicó, desde que hace más de un año vendió una pequeña parte de su negocio a un grupo con participación mexicana, han reunido cientos de millones de dólares de family offices y fondos de pensiones del país.
La presencia bursátil es reciente. Pershing Square Holdings cotiza en la BMV desde 2025, y en septiembre se sumaron Pershing Square Inc y el fondo Pershing Square USA. Ackman subrayó que su primer listado es en Nueva York y que le complace que el segundo sea el mexicano. Su firma administra más de US$30.000 millones y no tiene activos latinoamericanos, aunque su fundación respaldó en 2024 a la fintech Ualá, que opera como banco en México.
En lo económico, Ackman sostuvo que la relocalización de cadenas de suministro hacia Estados Unidos podría favorecer a México, y pidió políticas favorables a los negocios. Lo que vale seguir ahora es el resultado de la auditoría.
El jueves, Bill Ackman, fundador y director ejecutivo de Pershing Square Capital Management, dio el campanazo de la sesión en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), en Ciudad de México. Después, en conferencia de prensa en el mismo recinto, dijo que analiza una propuesta de inversión en el país, que recibió durante su visita. No dio detalles de su naturaleza.
Lo que sí precisó es el calendario: la próxima semana comenzará un proceso de auditoría más profundo sobre esa propuesta. Hasta ahora no se conoce el monto, el sector ni la contraparte.
Ackman explicó que está en México para conocer mejor el país como parte de un proceso de levantamiento de capital para la matriz de Pershing Square. Calificó la visita como una gran oportunidad para conocer a miembros clave de la comunidad empresarial mexicana y dijo que tuvieron una recepción cálida. Durante su estadía ha participado en eventos con empresarios e inversionistas.
El vínculo con México no es nuevo. Según contó, hace más de un año vendió una pequeña parte de su negocio a un grupo de inversionistas en el que participaron mexicanos. Desde entonces, dijo, han levantado cientos de millones de dólares provenientes de family offices y fondos de pensiones del país.
La presencia bursátil también es reciente. Pershing Square Holdings cotiza en la BMV desde 2025, a través del Sistema Internacional de Cotizaciones. En septiembre de este año se sumaron la gestora de activos Pershing Square Inc y el fondo Pershing Square USA, que habían debutado unos meses antes en Wall Street. Durante la ceremonia, Ackman señaló que, al ser una empresa estadounidense, su primer listado está en la Bolsa de Nueva York y que se siente encantado de que el único otro sea el mexicano, algo que a su juicio habla de las relaciones construidas aquí.
Pershing Square administra más de US$30.000 millones en activos, con fondos que invierten en empresas como Netflix, Chipotle, Visa y Uber. No tiene participaciones en empresas de América Latina, porque se enfoca en compañías de gran capitalización. Hay una excepción indirecta: en 2024, a través de su fundación, respaldó a la fintech argentina Ualá, que opera como banco en el mercado mexicano. "Sé algo del sector financiero en México", dijo.
Sobre el panorama económico, Ackman consideró que el interés de Estados Unidos por relocalizar sus cadenas de suministro y reactivar la manufactura nacional, impulsado por el presidente Donald Trump, podría convertir a México en un gran beneficiario. Ackman es uno de los inversionistas que han expresado su apoyo al mandatario republicano.
Añadió que el país debe adoptar políticas favorables a los negocios y al emprendimiento para impulsar su crecimiento, y que es importante que sus líderes adopten un mandato pro-negocio. Lo que conviene seguir ahora es el resultado de la auditoría que arranca la próxima semana.
Citazioni salienti
Es importante que los líderes del país adopten un mandato pro-negocio.— Bill Ackman, fundador y CEO de Pershing Square
Sé algo del sector financiero en México.— Bill Ackman